
Dan marcha atrás al cinturón de seguridad
Por Rubén Arias Barajas
Vaya para Ustedes el saludo semanal de costumbre.
Aún cuando ya se había dado a conocer que la medida del uso del cinturón de seguridad sería obligatorio para todos los conductores y pasajeros de los más de 24 mil vehículos que existen en el Municipio de Arandas, resulta que se ha dado marcha atrás por instrucciones del Primer Edil, según lo afirmó el Director de Tránsito Municipal en días pasados.
Al parecer el Presidente Municipal habría recibido muchas quejas y rechazos en contra de tal medida, aún así, sigue la opinión de los arandenses dividida, pues mientras que algunos piensan que las velocidades que se desarrollan en la zona urbana no ameritan el uso del cinturón, muchos otros, incluido el Director de Tránsito, consideran que es una medida acertada, sin embargo, tuvo que dar marcha atrás ante la opinión en contrario del Primer Edil.
Aunque se considera que hubiera sido muy útil dicha medida, hay cosas sin embargo que debieran atacarse con más atingencia, por ejemplo, el seguir permitiendo a mucha gente que maneje sin su respectiva licencia, lo que podría ser hasta cierto punto una probabilidad de que cuente con cierta pericia y conocimientos para manejarlo adecuadamente, porque a simple vista se aprecia que muchísima gente no sabe conducir acertadamente un vehículo de motor.
Además, otra cosa muy importante y peligrosa, es la excesiva permisividad y tolerancia hacia quienes manejan en estado de ebriedad y hasta presumen el vaso de cerveza con el licor que van consumiendo, sin que ninguna autoridad les llame la atención ni mucho menos los detenga.
No se puede decir que sea cosa cotidiana, pero principalmente en las fiestas o en los fines de semana, es cuando se aprecian muchos conductores ebrios circulando a excesiva velocidad, o bien, estorbando a los demás cuando se estacionan en doble fila o de plano bloquean el paso de otros al acercarse a consumir en algunos puestos callejeros especialmente después de las l0 de la noche.
Y es que el problema se da porque los agentes de tránsito y patrulleros al parecer tienen miedo de enfrentar tal problema, pues es por todos conocido que por las calles principales de Arandas circulan muchos ebrios y ya se extrañan los operativos con la pistola de radar que adquirieron para detectar a los veloces conductores, pues desde hace ya bastante tiempo no se sabe que hayan implementado vigilancia con tal aparato y más bien en la noche es difícil encontrarse alguna patrulla de tránsito vigilando o atendiendo los problemas que se suscitan.
Así es que la ciudadanía se pregunta, y con toda razón, que para qué adquirieron el equipo de radar si es que no lo van a usar.
Nos leeremos en la próxima entrega.


0 Comentarios