Por Oscar Maldonado Villalpando
San Diego de Alejandría, Jal.- El día 13 de mayo de 2008 fue la preparación de la ordenación episcopal, por su gran significado, los presidentes municipales fueron invitados, el de San Diego Sergio Delgado y su esposa estuvieron dispuestos a participar.
Gran emotividad se desplegó en la llegada del Nuncio Apostólico, Christophe Pierre, a las 6:30 de la tarde, un gran recibimiento por las calles adornadas, desde El Calvario hasta la Catedral. Ahí lo recibió el Cabildo Catedralicio, las autoridades Federales, Estatales y Municipales ocupaban un lugar distinguido junto a los sacerdotes concelebrantes. Don Felipe Salazar habló de sus proyectos, de su gratitud, de la visita del Papa en mayo de 1990, de dirigir la mirada a la Virgen. El Señor Nuncio expresó su inmensa alegría, su profunda emoción ante tan agradable acogida del pueblo cristiano. Es notable la perfecta organización del evento bajo la dirección del Rector de la Catedral, P. Emiliano Valadez.
El Canónigo Clemente Castañeda expresó gratitud a Dios y a la Iglesia por la elección de don Felipe, echó una mirada a su vida pastoral, expresaba su contento, ya que se trata, decía, de un Obispo “hecho en casa”. Ya para terminar, don Felipe se encaminó a la tumba del señor Obispo José López Lara para ofrecerle un cirio encendido, señal de respeto y cariño a su memoria pastoral. Los obispos visitantes que eran 13, obispos amigos, resaltando al Presidente del Episcopado, al Secretario, entre otros, como Carlos Aguiar Retes, Leopoldo González, don Javier, José María de La Torre, don Paco Villalobos, maestro de don Felipe, etc. Los prelados, pasaron al Camarín de La Virgen a tener un contacto visual cercano con la bendita imagen, centro de gran devoción nacional e internacional. Para ese momento, los Presidentes Municipales, pasaron al salón adjunto a la sacristía donde fueron saludados por el Nuncio y los Obispos, ahí participó el Presiente de San Diego y su esposa Verónica. Luego pasaron a la cena.
Luego, pasadas las diez de la noche, todos los invitados, eclesiásticos y civiles se reunieron en un estrado junto al atrio. Ahí se llevó a cabo la ceremonia inaugural de la iluminación escénica de la Catedral. A la cuenta regresiva de 10, el gran edificio se vio como incendiado por hermosas luces, ante la admiración de todos. Nuevamente el Nuncio y Obispos saludaron a los Presidentes, se despidieron, entre ellos del de San Diego, que de esta forma participa activamente, como testigo de honor, en esta preciso instante transformador de la historia alteña.
La gran ordenación
El día 14 de mayo de 2008, en la Casa de Pastoral Juan Pablo II, desde la diez de la mañana, la multitud llegaba de los distintos rumbos de la diócesis. De San Diego venía los fieles invitados, guiados por el Padre Juan Pérez, a sus 90 años, y por el Padre Álvaro Lomelí Pulido, que tanto ha trabajado en esta comunidad, y que en estos día está por despedirse para ser promovido a otra responsabilidad en la Iglesia diocesana. Adoradores y agentes de grupos estaban prestos a vivir esta gran jornada de fe.
A las doce empezó la misa en el patio central. Don Juan Sandoval haría la ordenación. Muchos obispos y sacerdotes visitantes y de San Juan, grandes amigos, don Javier, José María, y los demás nacidos en la región. Palabras hermosas, grandes compromisos y grandes signos. Ya estaba en plenitud el nuevo Pastor Felipe Salazar.
Casi a las tres de la tarde el pueblo recibía la bendición del recién ordenado obispo.
Los obispos y sacerdotes pasaron al comedor central para el banquete, ahí el P. Juan y el P. Álvaro saludaron a don Juan Sandoval, el Cardenal, quien admirado ponderaba, los 65 años de sacerdocio de don Juan Pérez Gallegos, de San Diego de Alejandría.
Así San Diego en sus sacerdotes, autoridades civiles, agentes de pastoral y fieles se hace presente en este hito t5ransformador de la historia de Los Altos.


0 Comentarios