De exportación las tostadas raspadas de Zapotlanejo



Vivir de la tostada en Zapotlanejo tiene su historia, desde la Madre Naty hasta nuestros días, es un negocio de mujeres.

No es fácil localizar en estos tiempos a alguien que nos platique de quién inició en Zapotlanejo la producción de la tostada raspada, esta delicia que se vende sobre todo en cenadurías, una tostada de buen tamaño en forma de rectángulo preparada con frijol, carne deshebrada de puerco, lechuga picada y salsa, su precio, entre los 15 y 25 pesos.

Con una basta y sobra para llenar la panza, aunque se tenga mucha hambre, las mismas vendedoras cuando algún fuereño les pide tres o cuatro piezas le advierten que no se las van a terminar, sólo han aguantado a lo mucho dos.

Teresa Hernández Olivares viuda de Orozco, aclaró orgullosamente en agradable charla, que la señora Gregoria Venegas, quien era su bisabuela, fue la que diseñó e inventó la tostada raspada en estas tierras, doña Gregoria murió hace 4 décadas a la edad de 80 años.

Desde que tiene uso de razón, doña Teresa recuerda que su bisabuela ya empezaba a prepara las tostadas, sobre todo para las mujeres que estaban en cama (por algún parto), ya que una creencia de antes era que no podía comer tortilla una mujer que había dado a luz, pero tostada sí, de ahí la idea.

A la edad de 18 años, la señora Teresa recuerda que ya hacía la tostada sobre pedido; por dos o tres kilos de masa le pagaban 20 centavos. La tradición y enseñanza se fue dando entre las mujeres de la familia de la señora Gregoria Venegas, y de algunas allegadas a la misma como doña Cuca Díaz que aprendió la fórmula y montó su puesto de cenaduría en esta ciudad, trascendiendo su fama sobre todo en la ciudad de Guadalajara.

Desde hace más de 100 años se podría calcular la fecha de aparición de la tostada raspada en Zapotlanejo, la primera fábrica se instauró cuando la señora Cuca Díaz, quien fuera enseñada por la bisabuela de doña Teresa, quien la vendía; y en la actualidad son muchas las fábricas de tostadas por mayoreo, la venta se da a personas que llegan de San José de las Flores, Guadalajara y Estados Unidos

Para que llegue en buen estado hasta esos lugares se recomienda que se la lleven oreada y si van por carretera es mejor que se la lleven casi seca, así les dura muchos días.

La señora Teresa Orozco nos platicó ya en la práctica la elaboración de la tostada raspada, que aprendió a elaborarla por su madre que lleva el mismo nombre. De ahí, fueron cinco mujeres y cinco hombres los hijos de doña Teresa, todas las mujeres aprendieron el oficio y uno de los varones, pero sólo ella se dedica actualmente a fabricar tostadas sobre pedido, ella empieza su labor muy temprano, compra la masa para el día, pone sus comales en la estufa, prepara su metate, limpia perfectamente la mano del metate y a darle hasta que se termina una bola de masa de 20 kilos, con la que produce poco más de 200 tostadas.

El primer paso es tomar un trozo de masa llamado “Tistal”, se hace una tortilla un poco gruesa, se pone a cocer, y una vez que se infla y aún caliente se pone sobre el metate y se raspa, la masa caliente que queda en la mano del metate sirve para perfeccionar las orillas de la tostada en el mismo momento, ya que si no se hace con la masa caliente se pega al metate. Las tostadas se ponen a orear de 15 a 20 minutos en una malla de alambre para que sequen, después se fríen en aceite o manteca según el gusto y listo.

Lo que se le pone encima ya depende también de la época, si es cuaresma se puede hacer de sardina, queso, carne deshebrada, cueritos, papa o lo que guste, pero son indispensable los frijoles como primer capa.

Pero no es tan sencillo como se platica, ya que de ahí viene el secreto de la tostada raspada.

Lo primero es el metate, ya que contrario a la creencia es necesario comprar un metate usado o ya curado, entre más viejo mejor, y para encontrarlo es el problema, hay que buscarlo con las mujeres ya mayores, quienes no tan fácil lo sueltan, ya hubo en Zapotlanejo quien intentó poner una fabrica con máquinas para hacer la tostada pero fracasaron, ya que el aparato no funcionó. Actualmente pagan porque alguien les haga la tostada a mano, con el metate.

La otra técnica es el gusto de hacerla, ya que tiene que ver lo grueso de la tortilla y la mano al rasparla, si las hace de corazón sí salen, hay muchas personas que lo han intentado pero no han podido.

Como conclusión, en Zapotlanejo en estos días ya se extendió la fama de sus tostadas raspadas, por lo mismo ya no es una sola familia la que las fabrica, son muchas, sobre todo las mujeres quienes en sus propios domicilios tienen su negocio produciendo tostadas raspada.

Una vez más la mujer de Zapotlanejo está poniendo la muestra. Ya la ropa va a la baja, y sin salir de casa, sin descuidar la familia, ya hay fábricas de tostadas donde mujeres y sobre todo madres de familia luchan por mejorar la economía de sus hogares, basadas en la tradición que aprendieron de alguna forma por la idea que tuvo doña Gregoria Venegas.

Por último y como referencia nos contó Doña Tere que la madre Naty era prima hermana de Gregoria Venegas, su bisabuela, y en muchas ocasiones le pedía que le fabricara tostadas raspadas para el convento, más allá de esto hay alguien que asegura que Miguel Hidalgo, antes de la batalla de Puente de Calderón se comió a su paso por Zapotlanejo una exquisita tostada raspada.
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About Siete Dias

Redacción 7 días.
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1 comentarios :

  1. Yo soy de zapotlanejo conosco a dona Teresa y sus hijas ,ella es madrina de mi hermana Elvia ,me encantaria aprender hacer tostadas .yo vivo en U.S.A no ahy nadie a qui que hagan, este tipo de tostadas raspadas. como las de dona teresa no hay como ella y sus hijas ,
    Amalia Lopez Rodriguez (mayito

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