¡A llover se ha dicho!

+ Se inunda Tepa y no nos deja ir ni al cine
+ Con nuestros gatos y el Tobi por compañía
+ Bonito Xalapa, diario llueve pero les vale...


Por Fabiola González Ontiveros

Esta semana no he tenido nada que hacer. Con eso de que las lluvias no me dejan salir, ¡méndigas lluvias...! a mí por lo regular me gustan, me tranquilizan, se antojan como para estar en casa viendo la tele y con una taza de champurrado o por lo menos de chocolate caliente. Pero no, tantas no.

Les cuento que mis hermanos ya sabían de qué iba a escribir esta semana, y aunque no me gusta darles la razón, a veces sólo por molestar me gusta llevarles la contraria, esta vez la que tuvo que doblar las manos fui yo, aún con mi actitud de me vale madre.

Bueno pues el sábado para "variar" me di un agarrón marca diablo con mi mamá, porque según ella le contesté mal, aunque yo no lo noté porque así es mi manera de ser, y aunque está mal no se me quita la maña.

Yo no quería quedarme mula con ella porque al día siguiente se iría por tres semanas a Xalapa con mi sobrina y yo me quedaría sola con mi hermana en la casa.

Así que platicamos mucho y nos contentamos. Pero llegó el domingo y ella se tuvo que ir, nos dio mucha tristeza aunque sólo fuera por un corto tiempo, pero le encargué mis pulseritas de hilo de la callejuela de los hippies en aquella ciudad, que no tienen mucho de especial pero cada vez que voy a dicha ciudad tengo que ir por lo menos una vez a surtirme de chucherías.

Ese lugar me encanta -la ciudad en general-, siento que está lleno de vida y de gente extraña y alegre, me gusta caminar por las mañanas alrededor de los lagos que están rodeados de árboles por todos lados, de plantas, de flores, comer por ahí en los puestecitos...

Hace unos años tuve la oportunidad de ver un festival internacional de quién sabe qué cosa en ese escenario de los lagos, y todos los días quería ir a ver qué había. Me tocó ver a unos polacos que bailaban bien chido y cantaban “Cielito lindo” en su idioma. Es una ciudad de gente joven, hay ahí demasiados estudiantes, y como van de todos lados es una mezcla de gente rara, creo que casi todos los de Tepa se la pasarían criticando sin duda.

Me gustan los parques donde las ardillas bajan con las personas a ver qué comen, comprar todos los días uno o dos kilos de tortillas para alimentar en el lago a los patos que comen como desesperados, a pesar de que mucha gente va nomás a eso y les avientan algo, podría quedarme todo el día alimentándolos, pero no puedo porque luego me quedo más pobre de lo que estoy.

El Jardín Botánico me fascinó porque mi debilidad son las flores, el Museo de Antropología donde están las cabezotas Olmecas, el otro Museo Interactivo de Xalapa donde se ve y se experimenta cada cosa... el Museo del Transporte donde hay aviones y trenes...

Sé que seguramente me faltan muchas cosas por ver, porque mi mamá se cansa pronto y no puede caminar tanto, y como siempre voy con ella pues me aguanto.

Lo único que no me gustó mucho fue el trazo de las calles, no tienen pies ni cabeza, están todas asimétricas, bueno… no es posible que todas las calles sean perfectamente simétricas, pero allá se pasan... Uno pensaría que si se va derecho por una de ellas llegará a algún lado que está en la misma dirección, pero ahí si te vas derecho sales unas dos o tres cuadras o más a la izquierda o a la derecha.

Eso sí, a pesar de que es la capital de Veracruz no hace nada de calor, para las personas que no lo sepan, porque ya me han tocado varias que piensan que hace mucho calor y que también hay playa, en realidad es todo lo contrario, la mayor parte del año está lloviendo y por consiguiente hace frío, y si no está lloviendo hay neblina, como en Londres pues, pero como ya están acostumbrados así salen para todos lados y siguen con su día.

En mis planes está irme a vivir allá el próximo año, quiero estudiar la universidad en esa ciudad que desde la primera vez que la visité me gustó tanto, está llena de verde por todos lados.

Pero aquí en Tepa… aquí es otra cosa. Llueve y se paraliza la ciudad, aquí somos como los gatos que no les gusta mojarse para nada, a mi tampoco, pero que se pare una ciudad completa… como que no.

Por ejemplo este miércoles, de última hora me invitaron al cine, y como tengo varias semanas dando lata queriendo ver Wall-E pues fui. Estaba contenta, pero resulta que estaba todo inundado, y no nada más ahí, pero ese lugar era justo el que se tenía que inundar más ese día, era imposible pasar por el lado de City Express, pero de todas maneras nos metimos por el otro lado, y como llegamos tarde nos metimos a ver otra película, ni modo. Yo quería salir porque como mi hermana y yo estamos huérfanas temporalmente, cualquier salida es importante.

En mi casa, ahora que estamos solas nuestra compañía son nuestros gatos y el Tobi, nuestro Husky Siberiano al que queremos mucho aunque ya está chocheando. Por las mañanas mi clon se va a trabajar y por las tarde me toca hacerlo a mí, así que sólo estamos juntas un rato en la mañana, al medio día y por la noche cuando nos ponemos a ver “Las Tontas No Van Al Cielo” y una que otra serie buena que se nos atraviese cambiando de canales la tele.

Por si las dudas, desde antes de quedarnos solas compré mi baraja, ya que cuando estábamos más chicas éramos buenísimas para la Viuda Negra, claro que en esta ocasión no la hemos utilizado, además de que entre dos no tiene chiste.

No sé cocinar, así que nuestras mascotas y yo tenemos que esperar a que llegue Gabriela como a las 2 para ver qué comemos. Sé que debería meterme a la cocina, pero hace poco una sopa que sólo tenía que vigilar y apagarla en unos minutos... ¡se me quemó!.

No he incendiado la casa porque me da miedo intentar preparar algo de comer, si no ya quedarían las puras cenizas.

Pues ni modo. Y eso que todavía faltan 2 largas semanas de estar solas, de comer poco y de rascarnos con nuestras uñas.

Para sorpresa de todos no hemos hecho fiestas ni nada de eso, ni siquiera salimos hasta tarde. Por mi parte no tengo con quien pelear, ya que mis dos principales contrincantes están a muchos kilómetros de distancia, no tengo a quién llevarle quejas de mis hermanos, no tengo quién me traiga quejas de mis hermanos tampoco, no tengo a quién contarle chismes ociosos de los que me entero por ahí...

Me llevo bien con la Gaby, hasta eso... Nos tratamos bien mutuamente, ¿quién iba a pensar eso hace unos años? cuando era yo niña y cada vez que la clon me hablaba sentía que se me aparecía el chamuco, disfrutaba haciéndome maldades o haciéndome quedar mal frente a mis papás, y aún así la invitaba yo a jugar a las muñecas pero sólo porque ella tenía el Ken y yo quería que fuera novio de mi Barbie.

No nos soportábamos, pero supongo que eso es como una regla de los hermanos mayores, fregar al más chico, aunque eso sí... decía que absolutamente nadie más tenía derecho a tratarme mal, sólo ella, y todavía lo dice pero creo que ahora ya no somos tan malas una con la otra, es más... hasta creo que me quiere aunque sea poquito, aunque me dice bromeando que soy adoptada.

Pero en fin, yo siempre me salgo por la tangente, tengo esa mala costumbre. ¿Con qué empecé? Ah sí... con las lluvias, pues espero que no llueva hoy porque tengo una fiesta y ya llevo mucho tiempo pidiendo permiso, pero del dicho al hecho... Yo sólo voy a esperar que no llueva, al cabo sólo es pedir...

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1 Comentarios

  1. Tienes razón. Por acá cuando llueve se paraliza toda la ciudad. Pareciera que en Tepatitlán día lluvioso es sinónimo de día de asueto.

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