El pasado 27 de diciembre, en un comentario que titulamos "¿Amor y paz?" coincidimos con la expresión del comandante de la Novena Región Militar, Enrique Alonso Garrido Abreu, quien dijo que "fue un grave error de los delincuentes” el haber decapitado a ocho soldados del Ejército. "Fue un grave error de los narcotraficantes -dijimos en este espacio-, porque esto exacerbará el ánimo de los militares y ahora el combate al crimen organizado será diferente, habrá menos detenidos y más muertos".
Exacerbar -agregamos- es irritar, causar muy grave enfado o enojo; agravar o avivar una enfermedad, una pasión, una molestia; y esto justamente es lo que provocará en el ánimo de los militares el haber decapitado en Guerrero a ocho soldados. Porque no es lo mismo matar y morir en un enfrentamiento a balazos, en igualdad de fuerzas y circunstancias, que sorprender a un soldado que se dedica a la jardinería, secuestrarlo, torturarlo y finalmente arrancarle la cabeza y dejar ésta tirada en un lugar y su cuerpo en otro, no es lo mismo..."
Previmos que "los altos mandos militares tratarán de mantener la legalidad institucional y de seguir capturando a los narcotraficantes, pero de los mandos medios para abajo será diferente, a la hora de un enfrentamiento los soldados recordarán a sus compañeros decapitados y habrá más muertos que presos".
"Por cada elemento que nos maten, les vamos a matar a diez", decía un mensaje hallado junto a las cabezas de los soldados asesinados". La pregunta es ¿a cuántos delincuentes van a matar los soldados por cada uno de sus compañeros decapitados?, agregamos en la columna que se publicó el sábado que siguió a la Navidad.
"Los soldados -dijimos- estarán sedientos de sangre, fue tan grave el error que cometieron los delincuentes, que difícilmente se podrá parar la cacería, encarnizada, contra el crimen organizado, y los abusos que los militares considerarán naturales y necesarios".
Y concluimos reiterando el pronóstico de que "lo único bueno de todo esto, será que cada vez que ocurra un enfrentamiento a balazos entre miltares y los sicarios del narcotráfico, habrá menos detenidos y más muertos, que esperamos sean, la mayoría, del lado de los delincuentes. Así -dijimos- se evitará el Estado los gastos del juicio y de tenerlos y mantenerlos en la prisión. Y así sí van a disminuir... (los narcos)".
Bueno pues este miércoles, 11 de febrero, leímos la noticia de que en Chihuahua el secuestro de nueve personas desencadenó una persecución, misma que concluyó en dos enfrentamientos entre militares y los criminales, que dejaron un saldo de al menos 21 muertos.
En los primeros minutos del martes -decía la información- luego de penetrar violentamente en varios domicilios, un grupo de 14 pistoleros “levantó” a nueve personas de Villa Ahumada, y mientras se llevaban a los secuestrados el comando se dividió en dos grupos para dirigirse a Ciudad Juárez a bordo de varios vehículos.
En ese momento los elementos del Ejército comenzaron a rastrear a los criminales por tierra y desde el aire, y al ubicarlos sobre la carretera Panamericana uno de los grupos perseguidos se apartó del camino e inició la primera refriega. Siete delincuentes murieron, pero antes ejecutaron a seis de los plagiados; mientras que un integrante del Ejército también perdió la vida y otro resultó herido.
Mientras esto ocurría, otro grupo de soldados continuó la persecución del resto de los pistoleros y el segundo combate se dio 70 kilómetros al sur de Ciudad Juárez, en ese choque murieron los otros siete sicarios. Tres de los “levantados” fueron liberados con vida.
Nada de OK. ¿sabe usted lo que significa OK?, bueno, la mayoría sabemos que significa que todo está bien, pero originalmente -según una de las versiones más difundidas- el término se utilizó en el campo de batalla durante la guerra de secesión en Estados Unidos, cuando no había ninguna baja se anotaba 0 killed (ningún muerto) en una pizarra, lo que en forma abreviada se traducía en 0K. Igualmente se dice que este mismo sistema fue utilizado también durante la Guerra de Vietnam.
El reporte de este martes en Chihuahua no fue de OK (o de 0 killed), sino de 21 muertos: uno del Ejército, seis de los "levantados", y los 14 sicarios que los llevaban secuestrados. Todos los delincuentes quedaron muertos. Cero detenidos.
Luego de los enfrentamientos y de la matanza, las autoridades del estado reportaron que se les encontraron a los delincuentes muertos: 25 armas largas con 70 cargadores, dos granadas (una de fragmentación y otra de gas), 28 chalecos antibalas, tres armas cortas y cascos tipo granaderos, además de los 7 vehículos en que viajaban antes de enfrentarse al Ejército y morir.
Ese día que leímos la noticia en varios medios, El Universal abrió un foro al final de una de las notas que dieron cuenta de los hechos en su edición en internet, para que los lectores opinaran si deseaban hacerlo. Cuando lo vi había sólo cinco opiniones:
Alguien llamado José Carlos, desde Cancún, escribió: Felicito al Ejército por hacer bien su trabajo, los secuestradores y narcotraficantes merecen morir al momento y no llevarlos ante autoridades que al poco tiempo los dejan libres.
Bernardo, de México DF, opinó: Muy bien por el Ejército. Quien no conoce la historia está condenado a repetirla. Durante el porfiriato el país estaba asolado por bandas de salteadores y asesinos en todos los caminos. La solución fue el Cuerpo de Guardias Rurales que los buscaban y mataban, hasta que el país se tranquilizó. Hay que matarlos en caliente.
Saltillense anotó en el foro de El Universal: Por los policías y soldados caídos en el cumplimiento de su deber, un minuto de silencio; una hora de aplausos por su valor; un día de duelo nacional por su entrega; una vida de agradecimiento por su aportación a México.
Agustín Lara, desde Montreal, dejó escrito: Felicidades al Ejército, parece ser la única fuerza que hay en México. Mis respetos para ellos y ojalá así actúen siempre, que no detengan a los narcos, mejor que los maten, las cárceles ya están muy llenas y México no necesita esa basura de sociedad. Que los eliminen a todos.
Y finalmente alguien llamado Grugerio, desde Quebec, opinó: Coincido con la idea de que quien se opone a ser aprehendido y dispara contra las fuerzas del orden, llámese policías o ejército, que éstos tiren a matar, porque después salen de prisión y seguimos en el círculo vicioso. Discúlpenme pero a grandes males grandes remedios... ante el estado de cosas de estos delincuentes, que no se la piensan para matar, ¿por qué se les deben tener consideraciones?, por cada delincuente libre hay miles de ciudadanos víctimas de ellos. Ni modo, no hay muchas opciones.
Bueno... me tranquiliza saber que no soy el único que piensa que los sicarios asesinos deben morir. No más presos, al infierno con ellos. Porque si son inhumanos no tienen -según yo- derechos humanos. ¿Usted qué opina?, ¿está en contra o de acuerdo con Bernardo y conmigo en que hay que matarlos en caliente? ggonzalezgodina@hotmail.com


0 Comentarios