No ve pero toca... y bien

+ Invita a su concierto el próximo
sábado en la Casa de la Cultura

+ Es padre y madre de tres hijos, uno
de ellos ciego y con parálisis cerebral

Por Fabiola González Ontiveros

Esta semana les cuento de la plática que tuve con el señor Martín Hernández. Fue una entrevista, pero prefiero verla como una plática entre amigos.

El señor Martín es muy amable y muy risueño. Aunque se las ha visto duras, siempre ha tratado de salir adelante por medio de la música, pero es invidente. Aún sí se las arregla para hacer lo que le gusta.

“Nací ciego y lo que trato es hacer más llevadera la vida, porque si me pongo a quejarme por cualquier cosa pues no la voy a hacer, aunque esto no es cualquier cosa, la vista es muy importante, sobre todo para los trabajos, porque no cualquier persona nos da la oportunidad, desgraciadamente, de trabajar como todos.”

“Trata uno de buscarle por medio de la música o lo que sea para salir adelante, porque nadie va a ir para decirte oye qué necesitas ni nada, además, ahorita como que a la gente le hace falta seguir los valores y las tradiciones que se tenían antes”.

“Soy de Guadalajara, estuve en el Instituto de Capacitación para el Niño Ciego en esa ciudad, ahí aprendí lo que fue la primaria y nos daban clases de música. Voy a cumplir ocho años que empecé a tocar acordeón, aprendí a tocar guitarra y tololoche, me dieron clases de piano también”.

Sé que hay maneras de aprender todas estas cosas para gente con sus condiciones, pero en lo personal estoy tan acostumbrada a ver el mundo, que no tenía ni idea de cómo podría hacerlo, por lo que me dijo que todo se reduce a las ganas que le ponga, al gusto por la música y los instrumentos, talento por supuesto, y mucha pero mucha paciencia.

“Me gustaba mucho la música. Y terminé la prepa pero desgraciadamente no se me dio la oportunidad de estudiar lo que yo quería que era Derecho, lo es todavía, pero no se me ha abierto esa puerta”.

“He ido a tocar al norte, he dado conciertos también en Puerto Vallarta, y es difícil porque te esfuerzas mucho y la gente no ha entendido que la música es un arte y una cultura. Se siente muy feo cuando te compran los boletos pero no van, yo lo hago con el fin de poder tener trabajo durante el año, para que me contraten en algunos eventos y no se me da. Ojalá que esta vez la gente responda, es la cuarta vez que toco aquí en Tepatitlán, cada año he venido a dar conciertos y no se me ha dado que vaya mucha gente, espero que en esta ocasión sí quieran apoyarme.”

“La gente que va me recibe muy bien y con gusto, yo trato de no repetir ningún concierto pensando en que la gente escuche variedad, para lo que hay que tener mucho repertorio, lo cual es difícil por el hecho de memorizar tanto, he llegado a tocar hasta dos horas, lo que viene siendo como 40 canciones y sin repetir ninguna, lo cual me parece básico para que la gente no se me aburra”.

“Aunque manejo varios instrumentos el principal es el acordeón y en la velada romántica que voy a ofrecer en la Casa de la Cultura, básicamente me voy a enfocar en el acordeón, aunque probablemente me anime a tocar algunas piezas con la guitarra”.

Al recordar la manera en que llegó a las instalaciones del 7 días, sólo con un “buenas tardes” y plantado en la puerta con mucha seguridad para preguntar por mí, solo, al menos yo no vi a nadie más con él, le pregunté ¿y la familia?

“Sí tengo familia, mi esposa que en paz descanse falleció el año pasado. Ella también era invidente, vivía ahí en el barrio, nos conocimos, hicimos amistad y luego nos hicimos novios, nada del otro mundo pero me dejó tres hijos. Un muchacho que tiene parálisis cerebral y el problema de la vista. Lo llevábamos a la terapia de los delfines y ahí va, porque todavía la vista como sea, pero lo mental es más difícil: mi hija, que es la más grande, trabaja; y el otro hijo se queda con su hermano porque son cuates, a cuidarlo. Se quedan con mi mamá, es muy difícil separarse de ellos pero ¿qué más puedo hacer? Tengo que trabajar y aparte ser papá y mamá, no puedo dejar de trabajar porque después de dónde saco el sustento, la música me ha servido para seguir adelante y mantener a la familia tratando de que no les falte nada.”

“Me dedico a esto porque me gusta, me hace sentir y me gusta hacer sentir a los demás, y hay muchísima gente que trabaja en algo porque les pagan y no porque les guste. Aquí se trata de transmitir algo bonito a los demás por medio de la música, así sean 10 o 20 o 100. Lo veo como terapia y un camino de escape a todas las frustraciones”.

“En esta ocasión voy a tocar pura música romántica, ya que va a ser el mes del amor y también le hago a la cantada, así que seguramente les voy a estar cantando para que no se me vayan a aburrir”

Me dijo que la gente debe de luchar siempre, que no hay reto que no pueda vencerse, siempre y cuando uno quiera vencerlo.

También nos invitó a todos a que vayamos y lo escuchemos el sábado 7 de febrero a las 7:30 de la noche en el auditorio de la Casa de la Cultura. El boleto cuesta solo 20 pesos, así que aflojen el codo y vayan, que promete ser un concierto muy bonito. La propaganda lleva por título “Velada Romántica”, así que seguramente lo será, para que los señores lleven a sus esposas y dejen de perruchearse por lo menos ese día… ¡Pero vayan eeeeehhhh?

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