Ceniza y Cuaresma


De las tradiciones y realidades

Por Oscar Maldonado Villalpando

Hace fuerza la gran experiencia de tantos años, lo que de niños vivimos, lo que en el pueblo se hacía. Es un mundo.  Hermosas palabras y crudas realidades, recuerdos gratos y exigencias demandantes. Así nos conmina la situación.
Especialmente fechas como estas que fueron tan significativas, tan cargadas de contenido como un miércoles de ceniza, no cosa poca.
Como enmarcando una reflexión de tal talante hace tiempo se dio a conocer el Mensaje del Santo Padre sobre la Cuaresma del 2012.
Se oye bien, se oye razonable, se escucha lógico cuando S. S. Benedicto XVI dice: Queridos hermanos y hermanas:
La Cuaresma nos ofrece una vez más la oportunidad de reflexionar sobre el corazón de la vida cristiana: la caridad. En efecto, este es un tiempo propicio para que, con la ayuda de la Palabra de Dios y de los Sacramentos, renovemos nuestro camino de fe, tanto personal como comunitario. Se trata de un itinerario marcado por la oración y el compartir, por el silencio y el ayuno, en espera de vivir la alegría pascual.
Toma para ello una cita de Hebreos 10,24. «Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras»
Y esta frase la comenta en tres apartados: 1.- Cuidemos de los hermanos. Tenemos responsabilidad de lo que pasa alrededor de nosotros en cuanto a nuestros hermanos, debemos estar unidos en las cosas buenas y también en los problemas. De hecho hay más conciencia en cuanto a las necesidades materiales en caso de desastres, pero no en los problemas morales y espirituales. 2.- Mutuamente, comenta que no podemos ser sordos ante los males del hermano. Nos une recibir la Eucaristía, eso invita a vivir la comunión entre todos. 3.- Para progresar en el amor más alto un bien más profundo.
¡No podemos menos que admirar un mensaje así, tan concreto, tan práctico! Pero, con todo respeto suena a fantasía. ¿Dónde se vive de esta forma? En los medios, en la política, en lo social y en lo religioso se dicen cosas admirables.
Pero la realidad nos sorprende en sentido contrario.
¿Es justo soñar por momentos para luego bajar a una triste realidad?
Ya estamos acostumbrados a vivir de esta forma, todos, a veces pensamos que solo los malos , los díscolos… no lo hacemos todos, como dice este mensaje de Cuaresma. ¡Cuaresma es un hecho o una hermosa tradición solamente?

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