Polis támaros



Mucho se habla de las revisiones que hacen los policías que son también agentes de tránsito y viceversa. Ahora tienen una condición legal con la que prácticamente pueden parar y detener a cualquier automovilista por cualquier motivo, cuando antes no se podía.
El "zurdo" Villaseñor, a quien yo siempre le llamé "profe" aunque nunca me haya dado clases, dijo alguna vez, cuando él era director de la extinta dirección de Tránsito y Vialidad, que sus elementos no podían parar a ningún conductor para practicarle un examen de alcoholemia o revisar si los papeles del vehículo estaban en orden y a la fecha.
Pero un policía sí puede hacer lo anterior, puede detener a cualquier persona, ande a pie, bicicleta, burro, moto, auto camión o tractor y revisar (si trae un automotor) si los documentos andan bien. He aquí la clave: aumentan las probabilidades de que se le complique el resto del día a aquel que tiene la mala suerte de ser parado por policías, pues, o lo atoran con su vehículo o con su persona misma, por alguna anomalía.
Dicen que paran vehículos a diestra y siniestra y es verdad, me ha tocado verlo, paran lo mismo a camionetas ostentosas que vehículos viejos y destartalados. A mí nunca me han parado, quizás porque mi carro no es muy viejo ni muy nuevo, impecablemente conservado ni todo traqueteado y tampoco muy ostentoso.
A mucha gente, sobre todo la que ya ha sido parada por los elementos de la ley, le incomoda y molesta esta doble atribución que tienen los policías de Jorge Eduardp, de poder parar tanto vehículos como personas y mandarlas a la cárcel o al corralón más fácilmente que antes.
He escuchado historias terroríficas de policías súper pasados de prepotentes, que terminan arruinándole el día a quienes son detenidos por sus vehículos, pero me parece que han sido mentiras, ¿por qué?, pues si fueran ciertas, más de alguno ya hubiera hecho su correspondiente denuncia, pero como no ha habido nada eso, creo que son solamente exageraciones para desquitarse por haber sido agarrados infraganti y sin licencia de conducir, refrendo al día, o con algún carrujo de mota, grapa de coca, una fusca o algún otro objeto prohibido.
Ese modelo de policía-agente de tránsito no me parece malo, ahora es común ver a policías por todos lados expidiendo infracciones a los conductores hasta en las colonias más alejadas de la ciudad, donde los incautos pensaron que podía estacionarse como les viniera en gana, conducir a exceso de velocidad o incurrir en alguna otra falta, de manera totalmente impune.
También, ya más de alguno se la piensa para estacionarse en doble fila en el centro de la ciudad. Eso está bien.
Bueno, el modelo que implantó Pablo Fabián con sus elementos me parece acertado, el cual puede funcionar de maravilla si los policías se conducen con rectitud, pues si no, será una mina de oro como sucedía en el DF y el Estado de México hace poco, que los oficiales hacían un negociazo con cada vehículo que paraban.
Sí hay muchas detenciones de automovilistas por policías de Tepa, aparte, el uniforme azul y las armas largas amedrentan más que un agente de tránsito de antes con un simple folio de infracciones; se suma el hecho de que los policías están acostumbrados a tratar con delincuentes y quizás usen un tono poco amable con quien se pasó un alto, pero es cuestión de afinar esos detalles y que la gente se haga a la idea de que ya no hay "tránsitos" benevolentes y nobles, que muchas veces te dejaban ir sin ser multado haciendo nomás la "llorona" y el pretexto de que no conocías que estaba prohibido hacer lo que hiciste.
Así que por lo menos el área de la policía vial sí ha mejorado en Tepatitlán y la cuestión de la seguridad pública parece que sigue igual la percepción de la gente acerca de sus policías y el servicio que dan.

Nueva rectora

El CUAltos estrena rectora, una joven mujer llamada Leticia Leal Moya, originaria de Guadalajara y por lo mismo desconocida para la mayoría de nosotros, como lo han sido los anteriores rectores de este centro universitario.
La rectora saliente, Esther Avelar, construyó un "círculo de confianza" (justo como el actor Robert de Niro en La familia de mi novia y Los Fockers) de periodistas locales, círculo que dejó fuera a los de algunos medios, como este Semanario.
Y ese círculo le funcionó a la ex rectora para que nunca se hablara mal de ella ni del CUAltos en los medios de Tepa, sobre de todo en aquellos donde trabajaban los de su "círculo de confianza" y a cambio les ofrecía "cursos" para periodistas con gente traída de Guadalajara y una comida a fin de año de agradecimiento.
Y como, repito, no estábamos algunos en su círculo, ignoro cuáles eran los requisitos para acceder a él, acaso hablar siempre bien de todo lo que hacía su centro universitario o asistir a esos cursos. Siempre tendré esa curiosidad.

A ver cómo nos va con la nueva rectora, esperemos que mejor y ojalá que entre los cambios que planea hacer Leticia Leal Moya, esté el de abrir o (mejor aún) desaparecer el "círculo de confianza", que de verdad era una cosa muy rara y bizarra para los que no pertenecíamos a él y por alguna razón teníamos que ir al CUAltos de vez en cuando como periodistas.

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1 Comentarios

  1. La gente no denuncia por que vive con miedo, miedo a la autoridad que no teme en hacer valer su desmedida fuerza, autoridad plagada de elementos corruptos que no pasaron el control de confianza que no dudan en tomar represalias contra quien represente una amenaza a su modus vivendi. Ya no queremos zapopuercos en Tepa!!!

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