Cómplices
Para los católicos la omisión es un pecado y en el asunto de la utilización adecuada de nuestros recursos naturales, los alteños, somos sumamente pecadores.
Vemos cómo las actividades agropecuarias de algunos hombres sin escrúpulos están dándole en la madre (a la) naturaleza a nuestra sociedad y, los ciudadanos nomás callamos.
Somos testigos de cómo las autoridades municipales nos cobran impuestos y derechos dizque para tratar las aguas negras, y las aguas junto con las negras conciencias de esos funcionarios ineptos, las vemos pasar contaminando el lecho y el cauce a su paso.
Sabemos que hay colonias, barrios, delegaciones y hasta municipios completos que padecen una carestía de agua insoportable, pero nos quedamos callados.
El colmo de nuestra omisión ocurrió esta semana, tras el anuncio de que el presidente Fox firmó el convenio para que el gobernador de Guanajuato (su cuate Romero Hicks), dispusieran del dinero correspondiente para construir la presa El Zapotillo en tierras alteñas.
La firma, el anuncio, el mitote se hicieron en tierras guanajuatenses. A Jalisco sólo nos mandaron la nota periodística, ni siquiera al pastel y al coctel de protocolo nos convidaron.
Lo peor del caso es que, aún y cuando es un proyecto que pretende hacerse en Los Altos de Jalisco, nadie de esta zona sepa qué es, cuándo comienzan, a quién afecta y a cambio de qué se disponen a invertir miles de millones de pesos.
El único que le entró al tema fue el gobernador don Paco Ramírez, pero sólo para amagar de que, o le mandan el agua a Chapala vía la cuenca del Lerma, o se las va a hacer de jamón a los de las Momias, como queriéndoles decir a los guanajuatenses que acá, en Jalisco, su tierra, nomás su cuero se curte.
De ahí en más, nadie sabe, nadie supo del proyecto de El Zapotillo y el dinero que "está listo para utilizarse", incluidas las "indemnizaciones" para los pobladores de Acasico, Palmarejo y Temacapulín que no quieran abandonar "por las buenas" sus tierras.
Preguntarle a los alcaldes que ya se van, sobre el tema de El Zapotillo en Los Altos de Jalisco es como quererlos forzar a bailar el vals cuando ya hasta el pastel de la quinceañera fue devorado.
Cuestionarles sobre el tema a los alcaldes que están por entrar en funciones es como hablar entre alumnos de primaria, sobre física cuántica.
Total, El Zapotillo es un enigma para los jaliscienses, para los alteños, aún a pesar de que la gran mayoría del agua de esa presa saldrá de estas tierras hacia Guanajuato.
Hemos pecado de... omisión.



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