El sacerdote oficiante con bellas palabras señaló sentirse contento de celebrar una eucaristía de una pareja que se ha sido ejemplar a través de 60 años y alcanzar en este tiempo la felicidad plena, púes con el amor que se han tenido desde su noviazgo, supieron vencer todo tipo de obstáculos para llegar al lugar que hoy tienen y que es la celebración de sus bodas de diamante.
Los festejados estuvieron acompañados de sus hijos Luis, Esther, José de Jesús, Carmela, Fernando, María Mercedes, María Luz, Rogelio, Lupita, Ramón, Margarita, Gloria, María Isabel, Bertha, Verónica e Ivonne Jazmín; quienes orgullos veían a sus viejitos dando gracias al Creador, después de la ceremonia se trasladaron al una terraza social en donde se ofreció ameno convivio.


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