
AMLO deportista
Comenzó a transmitirse en la televisión un comercial, financiado por el grupo “Mejor Sociedad, Mejor Gobierno”, en el que se compara al ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador con los dictadores de antaño, Hitler, Mussolini y Pinochet, y hasta con Victoriano Huerta, dándoles un denominador común: todos han clausurado Congresos, por lo tanto, todos son dictadores, incluyendo AMLO, pues éste también ha clausurado el Congreso, a través del Frente Amplio Progresista (PRD, PT y Convergencia), para impedir que los diputados y senadores aprueben lo que él llama “la privatización del petróleo”, es decir, la reforma energética.
López Obrador también se rodeó de brigadas de “adelitas”, mujeres muy leales que, aunque no han leído ni entendido la propuesta de la reforma energética que el presidente Felipe Calderón envió a los legisladores, sí hacen mucho ruido para “defender” el petróleo de la discordia. Su misión es gritar consignas e instalar cercos (léase: plantones) en las sedes donde el Congreso sesiones. Y digo sedes porque el palacio de San Lázaro fue tomado por los diputados del FAP y los legisladores restantes han tenido que buscar otros edificios donde llevar a cabo las sesiones. Según Claudia Sheinbaum, coordinadora de estas brigadas de mujeres, lo que sigue serán “cercos ciudadanos a los aeropuertos del país; a las instalaciones administrativas estratégicas, petroleras y financieras; bloqueos ciudadanos a carreteras en todo el país y, como último recurso, paro patriótico nacional (Periódico Milenio).
Dudo mucho que logren hacer un paro nacional. Los simpatizantes de López Obrador pueden ser muy ruidosos, pero relativamente pocos si se comparan con el resto de ciudadanos que están hartos de él. Las estrategias de los defensores de AMLO siempre se han caracterizado por tirar a lo ridículo y este caso no es la excepción: en la primera jornada de protestas, las adelitas se abanderaron en una entusiasta pero poco agraciada joven que se puso un chorcito, se quitó el resto de la ropa y se pintó gotas de petróleo y carrilleras en el pecho. Burla nacional segura. Después, otra “abogada, actriz, cantante y cabaretera”, como ella mismo se definió, en una noche de insomnio se disfrazó de “heroína” para amenizar a sus compañeras “adelitas” mientras bloqueaban alegremente las calles del centro histórico de la Ciudad de México, al mismo tiempo que los comerciantes de la zona protestaban porque debido al plantón, estaban perdiendo clientes (Periódico El Universal).Así las cosas. ¿Qué es lo que quiere López Obrador? La versión oficial indica que pide 4 meses de debate sobre la reforma energética para estudiar bien si se aprueba o no el que entre capital privado a invertir en refinerías (el periodo ordinario de sesiones del Congreso termina en unas semanas), sin embargo, después se informó que lo que en verdad quiere es tiempo, o al menos, eso interpretaron sus legisladores: cuando se entregó la iniciativa de reforma energética para su aprobación, los legisladores del FAP lograron que la Junta de Coordinación Política del Senado dé 50 días para debatirla, pero AMLO ordenó que rechazaran la propuesta porque no es el tiempo que necesita quien sabe para qué. Por eso es que no han salido del Congreso:
“Por orden de Andrés Manuel López Obrador, los legisladores del PRD, PT y Convergencia (partidos que conforman el FAP) rechazaron el acuerdo de la Junta de Coordinación Política del Senado para destinar 50 días a la realización del foro de debate nacional sobre la reforma a Pemex. Los senadores del Frente Amplio Progresista (FAP) levantaron el ayuno y liberaron el patio central de Senado, pero acordaron mantener la toma de la tribuna por varios días. Cuando los coordinadores del FAP le informaron a López Obrador que la propuesta de la Junta de Coordinación Política era un avance pues se había logrado el debate amplio, el ex candidato presidencial les contestó “lo único que quiero es tiempo”. Al ser enterados los senadores perredistas de esta frase y el contexto en que la dijo, los legisladores interpretaron que López Obrador admitió que no quiere el debate ni avance alguno, sino sólo ganar tiempo, lo cual contribuyó a la molestia que impera en el interior de ese grupo parlamentario…” (Excelsior, 15 de abril)
Sin embargo, le obedecieron.
¿Tiempo para qué? Tal vez para resucitar. La contienda interna del PRD lleva un mes sin destrabarse y sus árbitros ya la abandonaron sin un ganador seguro, tanto los seguidores como los oponentes de AMLO en la carrera por la dirigencia nacional del partido hicieron tantas trampas, que cualquier resquicio de certeza que hubiera tenido la ciuadanía sobre la calidad moral del partido terminó por desvanecerse y López Obrador fue visto como uno de los principales artífices de tan lamentable caída, al tratar de imponer (tal vez lo logre) a su incondicional Alejandro Encinas, el mismo que permitió el superplantón en la avenida Reforma en agosto del 2006. Ya desde antes se le habían acabado a López Obrador las oportunidades de lucirse como victima y/o defensor del “pueblo”, como el ridículo de las 4 diferentes explicaciones del “fraude electoral” en su contra (cibernético, embarazo de urnas, traición y secuestro del padrón electoral), el haber sido corrido de su propio pueblo natal cuando llegó 4 días tarde a “ayudar” en la trágica inundación de Tabasco, el lanzamiento de un documental que lo glorifica presentado con la etiqueta de “objetivo e imparcial” y otras situaciones que lo han dejado en la lona varias veces pero, increíblemente, aún tiene influencia política: sus huestes están volviendo a poner en jaque al Congreso y al ciudadano de a pie en la Ciudad de México. Tal vez no resulte tan increíble si se toma en cuenta que esas huestes están integradas, en su mayoría, por los grupos clientelares con los que siempre ha contado: taxistas piratas, paracaidistas, burócratas del GDF, amas de casa a las que le prometieron un pie de casa… Pero antes, durante la campaña por la Presidencia en el 2006, AMLO de verdad tenía simpatizantes, no sólo clientes. Simpatizantes que sumaban millones, que casi lo hicieron ganar y que se han perdido ante la decepción que ha resultado López Obrador como candidato derrotado.
Se trata de ejercicio: AMLO necesita volver a formar el músculo político que mostró en el 2006 y que no ha vuelto a tener, que ahora está flácido y atrofiado. Y lo necesita no porque quiera defender al “pueblo” (en el que no incluye a los 15 millones que no votamos por él) de las injusticias que el gobierno maldito ejerce contra él (el pueblo) sino porque cayó en el mismo error que Vicente Fox cometió precisamente con él: tornó personal el pleito con Felipe Calderón y sus baterías están enfiladas a hacerlo caer, así tenga que incendiar PEMEX: "¡No, no, no, nada que fortalezca al espurio! –dicen que dijo AMLO a sus legisladores cuando le mostraron que la reforma energética tal vez no era tan mala como pensaban (Columna Itinerario Político, El Universal)- ¡No me importa que se hunda Pemex... si se tiene que hundir, que se hunda... si tenemos que incendiar pozos, los incendiamos..! pero no vamos a hacer nada que fortalezca al espurio".
Sólo el tiempo dirá si le resulta a López Obrador la nueva rutina de gimnasia que está intentando o si, por el contrario, surte más efecto la contramovilización que intentan grupos como “Mejor Sociedad, Mejor Gobierno”. A mí lo que me queda claro es que, como el famoso spot de las campañas del 2006, AMLO sigue siendo “un peligro para México”.


1 Comentarios
Georgina, tenia algo de tiempo que no leia el semanario 7 dias, no cabe duda que la inercia mediatica en contra de AMLO ya te alcanzo, ahora tú sin mas analisis de la propuesta energetica, que estoy seguro desconoces a detalle, atacas a AMLO siguiendo la publicidad radicalizada del 2006 que tanto daño a México y que al final de cuentas llevó al poder a quién, aunque les duela, usurpa la presidencia mediante un gran fraude electoral ya ampliamente argumentado por muy diversos actores sociales y politicos, AMLO no es la panacea que necesita México, pero lo que me queda claro lo que verdaderamente pone en riesgo la tranquilidad en el país y sus ya podridas instituciones es que el PAN haya repetido en el poder a pesar de sus pesimos gobiernos, es una lastima que personas como tu , supongo que para llenar espacios en el semanario, se unan a este movimiento ultraderechista el cual no respeta ni mandatos ni leyes, etc. y se atrevan a avalar este tipo de difamaciones, despues voy a hablar con don Gustavo o Gabriela para reiniciar mi sección en contra de la simulación, la inpunidad e hipocrecia de los actuales gobiernos, sinceramente reflexiona lo que escribes antes.
ResponderBorrarATTE. DAVID A. JAUREGUI ASCENCIO