Por Oscar Maldonado Villalpando
Misa Crismal en Arandas.
“El Espíritu del Señor está sobre y me ha enviado…”
Después de asumir con valentía la gran aventura de su vida humana, Jesús, da el paso definitivo de ir a Jerusalén, mas antes, es preciso estrechar los lazos de amor con sus amigos. A la vera de aquella mesa bendita nace la dulzura del pan celestial, el testamento de su sacerdocio, la consigna del amor. La que fuera su noche sacramental, hoy, este jueves 20 de marzo de 2008, -de la misma historia que el comenzara-, la noche aquella, para nosotros es esplendente mañana, con fondo de primavera y esperanza, con acentos y perfumes de olivar. Son las once de la mañana.
Mañana con revuelo de palomas entre las imponentes torres del templo de San José, murmullo de la fuente; de los distintos rumbos de la diócesis llegaban los sacerdotes y los delegados con las ánforas para los Santos Óleos. Una esperanza, un consuelo se respira en el aire, apenas a unos días de conocer la noticia de la elección del nuevo obispo para San Juan de los Lagos, don Felipe Salazar.
Monseñor Leopoldo González, secretario del Episcopado, saluda con gran entusiasmo, a los sacerdotes de su región, él ha sido invitado a presidir esta singular Eucaristía. Sólo vienen en procesión los sacerdotes que celebran sus 25 años de ordenados, el nuevo obispo, los diáconos y monseñor Leopoldo. La ciudad misma parece crismal, rejuvenecida. Aquí vive y vibra la Iglesia Universal.
No hay otro Ungido. Esta celebración está llena de signos, pero hay que pasar de los signos a la realidad. Decía Monseñor Leopoldo, en la homilía, nos ha ungido y nos ha enviado. No se puede hablar de Jesús sino hay contacto con Él, no académico, no a nivel de estudio, sino a nivel personal, de intimidad. Hemos de bajar de la teoría, de los conceptos a la vida. Ser amigos de él, involucrar los afectos.
Luego se realizó el primer contacto entre el nuevo Obispo y el Presbiterio en este día del sacerdote. Más que un inicio de nuevo ministerio episcopal, el suyo, decía, será un continuar en el proyecto pastoral, seguir por el camino que lleva esta diócesis. Intensificando la relación con los sacerdotes, dedicar un día al sacerdote, visitar los decanatos. Privilegiar la pastoral familiar, la juventud, los agentes laicos.
Luego se realizó la bendición de los óleos, el de los catecúmenos, el de los enfermos, y el Obispo electo, trajo el ánfora del crisma para su consagración. Después se desarrolló la Eucaristía, con gran sencillez y devoción. El coro motivaba con sus bellas interpretaciones. Al final, el equipo para distribuir los óleos a las parroquias trabajó con mucha efectividad y los delegados pasaron por sus dotaciones.
En el salón Del Bosque se reunieron sacerdotes y laicos para tomar los alimentos. El Trío Clásico de la Universidad de León ofreció hermosas melodías de muy buen gusto: ¡Qué bella cosa!... Muñequita linda… La convivencia se desarrollaba en gran cordialidad.
Luego cada quien tomó el camino del regreso, porque está tarde se vive en cada comunidad la Misa de la Cena del Señor, el lavatorio, la adoración. El Señor da a esta porción de su viña amada una delicada muestra de su amor. Se reemprende la marcha y las labores con nueva ilusión.


0 Comentarios