+ El certamen, la Expo, el desfile… falta el palenque
+ La belleza no lo es todo, al menos en Señorita Tepabril
Por Flavio M. Bustamante
Ya me habían contado lo que eran más o menos las fiestas de abril en Tepa. Pero una cosa es que le cuenten a uno y otra muy distinta es verlo, vivirlo. Yo pensaba que esto de la reina, la Expo y la Feria eran una sóla cosa pero resultó que no.
Los días previos a la elección de la Señorita Tepabril ya uno podía ver en revistas, periódicos y anuncios callejeros las fotos con las siete candidatas, incluso en algunos negocios había fotos bien grandes de la que ellos apoyaban. Yo tenía mi favorita pero no ganó. Moraleja: "la belleza no lo es todo". La primera vez que vi una foto con las siete chicas pensé que tenían como 25 años pero no podía creer cuando me dijeron que algunas hasta 17 y 18 tenían. Con tanto maquillaje a veces pierden frescura pero no dejan de ser muy bonitas todas ellas.
El sábado 12 de abril llegué al centro de la ciudad temprano, como a las cuatro de la tarde sin tener idea de que ese día era la elección de la reina, pensaba que eso sería hasta el día siguiente. Con razón había tanta gente en las calles y más aún en la plaza. Fui a la oficina y de ahí salí casi a la hora que supuestamente empezaría este evento. Cuando salí a la calle y en lo que llegaba a la plaza sentí que algo no estaba bien ¿por qué nadie me había dicho que las mujeres se vestían así ese día? se me hacía muy curioso y chistoso verlas de vestidos, zapatos taco alto, peinados de salón, brillos, uñas y quién sabe qué más para ir a sentarse en una plaza. Si hubiera sido en un salón de eventos o en un teatro, vaya y pase ¿pero a la plaza?
La iglesia se veía preciosa, iluminada como nunca. Como no tenía invitación traté de encontrar un lugar desde donde pudiera ver algo y así fue, conseguí uno entre la tercera y cuarta fila pero detrás de una de las dos tribunas (gradas) en un espacio entre las piernas de algunas personas. El paisaje no era de lo mejor; por un lado había mesas con sillas vestidas donde estaban estas personas que había visto antes, tal vez algunos eran parientes o amigos y otros sólo fueron a mostrarse, y por otro lado las demás personas en esas tribunas. Cada quien apoyando a su candidata con sus fotos y gritando cada vez que aparecían.
No pude escuchar casi nada. Cada vez que alguna de las candidatas estaba a punto de responder una pregunta una banda comenzaba a tocar a mi lado, no tocaban mal pero parecía que estuvieran esperando que ellas tuvieran que decir algo para que otra vez le dieran a la trompeta; entonces pensé que tal vez desde donde estaba la otra tribuna podría escuchar algo y hacia allí fui.
Creo que era un complot pero en ese otro lugar justo estaba un camión con un equipo generador de energía o no sé qué pero el ruido era peor. Me aburrió. Creí que esta fiesta era patrimonio de Tepa y no sólo de los que pagaron una entrada, podrían haber puesto las pantallas gigantes en la calle así el resto de los que habíamos ido también pudiéramos participar de alguna forma. Estuvo mejor la banda.
Observé que cuando se junta mucha gente queda todo ese lugar muy sucio, es algo casi inevitable pero al día siguiente de nuevo estaba impecable como debe ser; en mi ciudad pueden pasar hasta dos días y la basura seguiría ahí. Es lo que me gusta de Tepa.
El domingo me preparé para ir a la inauguración de la Expo Ganadera. Esto me gustó más. Claro que las inauguraciones en sí son medio aburridas entre los discursos y el corte de listón pero el resto no. Me gustó mucho recorrer los lugares donde estaban los animales, poder tocar algunos y caminar sin pisar bosta. Se veían hermosos, bien cuidados. Me encantó la mini granja con los chanchitos negritos que iban de un lado al otro, los patos que seguían a los chanchos. Muy graciosos se veían. Muchas familias paseando, los papás tomaban fotos a sus hijos junto a los animalitos. Me llamó la atención unas calesitas o carruseles con caballitos de verdad, en realidad eran ponis. Deseaba tener menos edad, menos peso y menos altura para poder subirme a dar unas vueltas. Uno de los dueños creo que vio mi cara y dijo que una vez subió una señora de 84. ¿84 kilos? pregunté yo, el hombre se rió y dijo que no, que era de 84 años. Se lo dije en broma pero lo hice porque me imaginé esa situación. Igual, no me subí pero ganas no me faltaron.
Otra cosa muy bonita fueron las aves de ornato. ¡Qué lindas eran! También el rodeo, los payasos, etc.
En Argentina los mexicanos son muy queridos y la mayoría de la gente ama la música mariachi, pero lo que no está muy difundido es la música de banda. Pensé que el jueves iría a ver al Chico Elizalde pero hubo un cambio en la programación de la Expo; por suerte (para mí) pasó eso y pude ir a ver el desfile. A éste sí que no me lo iba a perder, fuimos temprano con mi suegra, mi cuñada y mi sobrina a buscar un lugar en la tribuna para poder ver bien desde allí. Llegamos como a las 6:30 y aún había mucho lugar pero en media hora más ya no quedaba casi espacio. Me gustó que fuera mucha gente. Algunos llevaban sus banquitos, otros nomás de pie pero todos allí. Mientras esperábamos que comenzara proyectaban figuras con luces láser sobre las paredes de la iglesia que se veía un poco psicodélica, los niños gritaban cuando aparecían dibujados unos delfines nadando entre burbujas y cada tanto ponían “Tepabril 2008”.
Estaba ya oscureciendo y casi a las nueve de la noche comenzaron a pasar un grupo de motociclistas haciendo bramar sus escapes. De esa forma comenzó el desfile; pasaron varias carrozas, la de la reina del 2007 con la nueva reina aún no coronada, la carroza de las demás candidatas fue la que más me gustó, por su colorido y porque estas chicas que no habían ganado eran más simpáticas que las otras. Estaban también las candidatas a Niña Tepabril, otra representando a la entrega de los Oscares, en una al parecer iban deportistas destacados de Tepa, otra con los Indios voladores de Papantla, una que no entendí qué hacía ahí era la del Merendero San Pancho igual eran muy divertidos sus integrantes, también fue muy alegre una carroza con batucada.
La que no me gustó fue una de chicas y chicos que no sé si eran modelos o no pero parecían maniquíes, a tal punto estaban tan tiesos que unos chicos que estaban detrás de mí en la tribuna les gritaban: "¡Sonrían!". ¡Pobres! si de verdad representaban maniquíes lo hicieron muy bien y reciban mis disculpas. Esa noche terminó con un show de fuegos artificiales de media hora más o menos. Estuvo muy pero muy lindo, aunque haya recibido un golpe en el pecho de uno de los palos que caía del cielo. Casi morí del susto, no sabía que caerían esas cosas y por suerte no me pasó nada malo.
Aún faltan muchas cosas que quiero ver, por ejemplo, a Vicente Fernández o también una pelea de gallos, algo que es ilegal en Argentina.
Esto sólo fue la primera semana de las fiestas. A todo le tomé fotos, por momentos me sentía como esos turistas japoneses pero quería compartir con mi familia todo aquello que Tepa espera durante un año hasta que llega abril.
+ La belleza no lo es todo, al menos en Señorita Tepabril
Por Flavio M. Bustamante
Ya me habían contado lo que eran más o menos las fiestas de abril en Tepa. Pero una cosa es que le cuenten a uno y otra muy distinta es verlo, vivirlo. Yo pensaba que esto de la reina, la Expo y la Feria eran una sóla cosa pero resultó que no.
Los días previos a la elección de la Señorita Tepabril ya uno podía ver en revistas, periódicos y anuncios callejeros las fotos con las siete candidatas, incluso en algunos negocios había fotos bien grandes de la que ellos apoyaban. Yo tenía mi favorita pero no ganó. Moraleja: "la belleza no lo es todo". La primera vez que vi una foto con las siete chicas pensé que tenían como 25 años pero no podía creer cuando me dijeron que algunas hasta 17 y 18 tenían. Con tanto maquillaje a veces pierden frescura pero no dejan de ser muy bonitas todas ellas.
La iglesia se veía preciosa, iluminada como nunca. Como no tenía invitación traté de encontrar un lugar desde donde pudiera ver algo y así fue, conseguí uno entre la tercera y cuarta fila pero detrás de una de las dos tribunas (gradas) en un espacio entre las piernas de algunas personas. El paisaje no era de lo mejor; por un lado había mesas con sillas vestidas donde estaban estas personas que había visto antes, tal vez algunos eran parientes o amigos y otros sólo fueron a mostrarse, y por otro lado las demás personas en esas tribunas. Cada quien apoyando a su candidata con sus fotos y gritando cada vez que aparecían.
No pude escuchar casi nada. Cada vez que alguna de las candidatas estaba a punto de responder una pregunta una banda comenzaba a tocar a mi lado, no tocaban mal pero parecía que estuvieran esperando que ellas tuvieran que decir algo para que otra vez le dieran a la trompeta; entonces pensé que tal vez desde donde estaba la otra tribuna podría escuchar algo y hacia allí fui.
Creo que era un complot pero en ese otro lugar justo estaba un camión con un equipo generador de energía o no sé qué pero el ruido era peor. Me aburrió. Creí que esta fiesta era patrimonio de Tepa y no sólo de los que pagaron una entrada, podrían haber puesto las pantallas gigantes en la calle así el resto de los que habíamos ido también pudiéramos participar de alguna forma. Estuvo mejor la banda.
Observé que cuando se junta mucha gente queda todo ese lugar muy sucio, es algo casi inevitable pero al día siguiente de nuevo estaba impecable como debe ser; en mi ciudad pueden pasar hasta dos días y la basura seguiría ahí. Es lo que me gusta de Tepa.
El domingo me preparé para ir a la inauguración de la Expo Ganadera. Esto me gustó más. Claro que las inauguraciones en sí son medio aburridas entre los discursos y el corte de listón pero el resto no. Me gustó mucho recorrer los lugares donde estaban los animales, poder tocar algunos y caminar sin pisar bosta. Se veían hermosos, bien cuidados. Me encantó la mini granja con los chanchitos negritos que iban de un lado al otro, los patos que seguían a los chanchos. Muy graciosos se veían. Muchas familias paseando, los papás tomaban fotos a sus hijos junto a los animalitos. Me llamó la atención unas calesitas o carruseles con caballitos de verdad, en realidad eran ponis. Deseaba tener menos edad, menos peso y menos altura para poder subirme a dar unas vueltas. Uno de los dueños creo que vio mi cara y dijo que una vez subió una señora de 84. ¿84 kilos? pregunté yo, el hombre se rió y dijo que no, que era de 84 años. Se lo dije en broma pero lo hice porque me imaginé esa situación. Igual, no me subí pero ganas no me faltaron.
Otra cosa muy bonita fueron las aves de ornato. ¡Qué lindas eran! También el rodeo, los payasos, etc.
En Argentina los mexicanos son muy queridos y la mayoría de la gente ama la música mariachi, pero lo que no está muy difundido es la música de banda. Pensé que el jueves iría a ver al Chico Elizalde pero hubo un cambio en la programación de la Expo; por suerte (para mí) pasó eso y pude ir a ver el desfile. A éste sí que no me lo iba a perder, fuimos temprano con mi suegra, mi cuñada y mi sobrina a buscar un lugar en la tribuna para poder ver bien desde allí. Llegamos como a las 6:30 y aún había mucho lugar pero en media hora más ya no quedaba casi espacio. Me gustó que fuera mucha gente. Algunos llevaban sus banquitos, otros nomás de pie pero todos allí. Mientras esperábamos que comenzara proyectaban figuras con luces láser sobre las paredes de la iglesia que se veía un poco psicodélica, los niños gritaban cuando aparecían dibujados unos delfines nadando entre burbujas y cada tanto ponían “Tepabril 2008”.
Estaba ya oscureciendo y casi a las nueve de la noche comenzaron a pasar un grupo de motociclistas haciendo bramar sus escapes. De esa forma comenzó el desfile; pasaron varias carrozas, la de la reina del 2007 con la nueva reina aún no coronada, la carroza de las demás candidatas fue la que más me gustó, por su colorido y porque estas chicas que no habían ganado eran más simpáticas que las otras. Estaban también las candidatas a Niña Tepabril, otra representando a la entrega de los Oscares, en una al parecer iban deportistas destacados de Tepa, otra con los Indios voladores de Papantla, una que no entendí qué hacía ahí era la del Merendero San Pancho igual eran muy divertidos sus integrantes, también fue muy alegre una carroza con batucada.
La que no me gustó fue una de chicas y chicos que no sé si eran modelos o no pero parecían maniquíes, a tal punto estaban tan tiesos que unos chicos que estaban detrás de mí en la tribuna les gritaban: "¡Sonrían!". ¡Pobres! si de verdad representaban maniquíes lo hicieron muy bien y reciban mis disculpas. Esa noche terminó con un show de fuegos artificiales de media hora más o menos. Estuvo muy pero muy lindo, aunque haya recibido un golpe en el pecho de uno de los palos que caía del cielo. Casi morí del susto, no sabía que caerían esas cosas y por suerte no me pasó nada malo.
Aún faltan muchas cosas que quiero ver, por ejemplo, a Vicente Fernández o también una pelea de gallos, algo que es ilegal en Argentina.
Esto sólo fue la primera semana de las fiestas. A todo le tomé fotos, por momentos me sentía como esos turistas japoneses pero quería compartir con mi familia todo aquello que Tepa espera durante un año hasta que llega abril.


1 Comentarios
El Certamen antes era mas elegante y elaborado y se hacia en el Auditorio Hidalgo, durante mas de 10 años viaje a mexico solo para verlo pero desde que lo hicieron en la plaza no me gusto y deje de ir a Mexico
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