Acatic, Jal.- Una ida al cerro de cacería terminó en tragedia para un grupo de amigos, luego de que a uno de ellos se le disparara su escopeta perforándole el abdomen, lo que finalmente le causó la muerte en hechos ocurridos el pasado 14 de marzo en este municipio.
Alejandro Morales Padilla de 37 años y vecino de aquel municipio, salió en compañía de un grupo de amigos y un primo rumbo al cerro conocido como San Antonio, la tarde-noche de aquel día, sin embargo la escopeta que portaba, al parecer por una falla en su mecanismo, se disparó accidentalmente e hirió a Alejandro en el tórax.
La herida provocada desangró al infortunado y en cuestión de minutos le sobrevino la muerte en medio de sus compañeros quienes nada pudieron hacer para salvarle la vida. El primo del ahora occiso bajó hasta el pueblo para dar aviso a sus familiares y fue así como se enteró el papá de Alejandro, José Morales Cruz de 62 años.
Sin embargo el progenitor no estaba en condiciones físicas para subir al cerro y corroborar que se trataba de su hijo el que había recibido un escopetazo; fue hasta el día siguiente que acudió al Servicio Médico Forense en Tepatitlán, lugar donde había sido trasladado el cuerpo, donde José identificó a su hijo ya fallecido. Tomó conocimiento de los hechos el agente del Ministerio Público, Lic. Daniel Medina Camarena.


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