+ Un digno hijo de Los Altos, fruto de esta tierra, elegido por Dios
Por Oscar Maldonado Villalpando
Muy cabal, muy representativo. Creció fortalecido por el trabajo y la disciplina, y con la luz de la fe y devoción propias de Los Altos. Firme en las opciones fundamentales: Día y noche, verdad y mentira, bueno y malo, Dios y el hombre... aprendió la coherencia, la certidumbre. Nació en Yahualica un 28 de marzo de 1933.
Inteligente y activo. Un día respondió al llamado de Dios, que le habló por allí, al filo de las fiestas patronales de Señor San Miguel. Alcanzó a entender que hay algo más que el dinero, el trabajo, el noviazgo. Dejó su tierra. Y ahora, se puede decir, encabeza a un gran pueblo católico en todo el occidente del país; así, con la misma determinación de sus primeros años de escuela y de doctrina. No le asustan las preguntas y da las respuestas que estima convenientes. No teme a las falaces interpretaciones de los medios.
Este sábado 28 de marzo de 2009, su casa estaba muy abierta, allí por el centro de San Pedro Tlaquepaque. Casa de grande patio para que lleguen las familias. Y se escucharon las mañanitas desde las 6 de la mañana y, como aquellas mañanas, de la misa primera en su tierra, invitó a todos,
obispos, monseñores, sacerdotes, fieles, a dar gracias a Dios por estos 76 años de vida, de los cuales 51, han sido dedicados al sacerdocio, más doce de formación, por lo menos.
La gente de Los Altos
Muchos familiares, amigos y conocidos de Yahualica, las mismas autoridades municipales, el señor cura Francisco Ledezma, pero más que nada La Orquesta infantil "Higinio Ruvalcaba" que durante el desayuno estuvo ejecutando magníficas melodías, sus interpretaciones se alternaban con el mariachi Internacional. Acompañaban al señor Cardenal también personajes de la vida civil de la ciudad.
Fue una hermosa mañana de cordial y alegre convivencia. A la hora determinada, un poco más de las nueve de la mañana, el festejado se retiró a sus habitaciones, los invitados también se fueron dispersando. Don Juan había de participar en un programa de televisión por el día del Seminario de Guadalajara, en Tapalpa.
El señor Cardenal de Guadalajara, tan controvertido, no deja de ser una personalidad que pone en alto la esencia alteña, las costumbres y la tradición de esta región. Sobre todo, para tantos hombres de la vida pública, tanto en lo civil como en lo eclesiástico, que nunca muestran una definición hacia los grandes asuntos y problemas actuales. Actitud muy perjudicial porque colabora a los individualismos, al relativismo e indiferentismo, actitudes que laceran la vida social, la integridad familiar y la unidad eclesial.
Por Oscar Maldonado Villalpando
Muy cabal, muy representativo. Creció fortalecido por el trabajo y la disciplina, y con la luz de la fe y devoción propias de Los Altos. Firme en las opciones fundamentales: Día y noche, verdad y mentira, bueno y malo, Dios y el hombre... aprendió la coherencia, la certidumbre. Nació en Yahualica un 28 de marzo de 1933.
Inteligente y activo. Un día respondió al llamado de Dios, que le habló por allí, al filo de las fiestas patronales de Señor San Miguel. Alcanzó a entender que hay algo más que el dinero, el trabajo, el noviazgo. Dejó su tierra. Y ahora, se puede decir, encabeza a un gran pueblo católico en todo el occidente del país; así, con la misma determinación de sus primeros años de escuela y de doctrina. No le asustan las preguntas y da las respuestas que estima convenientes. No teme a las falaces interpretaciones de los medios.
Este sábado 28 de marzo de 2009, su casa estaba muy abierta, allí por el centro de San Pedro Tlaquepaque. Casa de grande patio para que lleguen las familias. Y se escucharon las mañanitas desde las 6 de la mañana y, como aquellas mañanas, de la misa primera en su tierra, invitó a todos,
obispos, monseñores, sacerdotes, fieles, a dar gracias a Dios por estos 76 años de vida, de los cuales 51, han sido dedicados al sacerdocio, más doce de formación, por lo menos.La gente de Los Altos
Muchos familiares, amigos y conocidos de Yahualica, las mismas autoridades municipales, el señor cura Francisco Ledezma, pero más que nada La Orquesta infantil "Higinio Ruvalcaba" que durante el desayuno estuvo ejecutando magníficas melodías, sus interpretaciones se alternaban con el mariachi Internacional. Acompañaban al señor Cardenal también personajes de la vida civil de la ciudad.
Fue una hermosa mañana de cordial y alegre convivencia. A la hora determinada, un poco más de las nueve de la mañana, el festejado se retiró a sus habitaciones, los invitados también se fueron dispersando. Don Juan había de participar en un programa de televisión por el día del Seminario de Guadalajara, en Tapalpa.
El señor Cardenal de Guadalajara, tan controvertido, no deja de ser una personalidad que pone en alto la esencia alteña, las costumbres y la tradición de esta región. Sobre todo, para tantos hombres de la vida pública, tanto en lo civil como en lo eclesiástico, que nunca muestran una definición hacia los grandes asuntos y problemas actuales. Actitud muy perjudicial porque colabora a los individualismos, al relativismo e indiferentismo, actitudes que laceran la vida social, la integridad familiar y la unidad eclesial.


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