+ A dormir menos y a comer sin hambre
+ Lo bueno es que tenemos vacaciones
Por Fabiola González Ontiveros
Resulta que hoy cambia el horario. Bueno, en realidad hasta mañana, pero para los despistados mejor que adelanten el reloj desde hoy por la noche.
El castroso cambio de horario… desde 1996 que se hace esa maniobra inútil.
Yo nunca tengo ni idea de cuándo cambia el horario hasta que alguien se queja del próximo domingo, o cuando se alegran de que por fin van a dormir una hora más.
Es un desmadre total, y una tontería también. Según el gobierno, con el horario de verano se ahorra muchísimo en luz, petróleo y sobre todo dinero.
La mayoría sigue renegando de esta medida después de 13 años, y aunque como algunos dijeron en el sondeo, ya se acostumbraron a que cambia porque no queda otra opción, pero de ahí a que nos guste…
Para empezar, se destantea uno gachísimo, en el de verano es más problemático que el de invierno según mi punto de vista, hay que levantarse una hora más temprano y a la hora de ir a la escuela está oscurísimo, las horas de la comida también acarrean disgustos, a las 2 de la tarde ni te acuerdas del hambre porque tu organismo te dice que apenas es la 1 y todavía no es hora.
Después, en la noche nomás no te da sueño porque para ti es una hora más temprano, además de que el sol sigue iluminando como hasta las 8, a veces más y a veces menos.
Por lo mismo de que uno no tiene sueño se acuesta más tarde, pero también hay que levantarse más temprano ¿qué pasa? Que ahí se pierden ya dos horas de sueño y al día siguiente uno está como araña fumigada, todo el día como zombie buscando un ratito para poder descansar.
En el de invierno, al atrasar el reloj, todo mundo está muy contento porque ahora sí como quien dice nos hace justicia la revolución y podemos dormir una hora más, pero también se sufre con las comidas porque nos da hambre una hora más temprano que de costumbre.
La luz que no se gasta en la noche con el horario de verano se gasta en el día cuando aún está oscuro, y viceversa con el de invierno. Así que ¿de qué sirve todo este alboroto? Es la minoría quien dice que en efecto les llegan los recibos más baratos, pero a todos los demás les llega igual, o será que en invierno llega más caro “por los foquitos”, se disparan los precios y cuando la gente va a reclamar dicen que seguramente son todos los focos y adornos que se ponen para Navidad, pero… ¿y cuando no se ponen las dichosas luces y de todos modos el recibo llega al doble?, ¿cuál excusa es la que funciona?, pues que dicen que en verano bajan las tarifas de la luz porque como se tienen prendidos muchos ventiladores entonces para que ahorremos nosotros.
Ajá, sí como no… pero bueno, de todos modos hacen lo que quieren y ni cómo alegarles.
Lo único que nos va a salvar de este horario que mañana empieza es que nos va a agarrar en vacaciones, o al menos a los estudiantes. Así en estas dos semanas nos tendremos que ir acostumbrando. Los que tienen que trabajar… pues échenle ganas.
¡Que vivan las vacaciones! Bien merecidas que las tenemos, aunque se supone que es tiempo de reflexionar porque se supone que aquí son todos bieeeen católicos, pero pues aún así qué bueno que por fin nos darán dos semanas sin clases ni tareas ni nada.
De todos modos en Tepa ya se respira aire de fiesta, por lo que ni el mugroso cambio en los relojes puede contra las fiestas que ya se nos vienen en 2 semanas más, y ahí sí que estaremos todos los días bien zombies, o por lo menos los fines de semana, sin importar qué tantas horas nos atrase o nos adelante el gobierno.


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