Por Oscar Maldonado Villalpando
El tema fundamental se inspira en Aparecida, que es una reunión de los obispos, fruto de esas reflexiones: Él nos ama y nos envía a ser misioneros del Evangelio.
El punto de partida, para la reflexión de este año en la Cuaresma es la Resurrección, cuya primicia es Cristo y luego todo hombre.
Tema 1.- "Somos discípulos misioneros llamados a anunciar la vida del Resucitado" "Ustedes serán mis testigos en Jerusalén y en toda Judea, en Samaria y hasta los extremos de la Tierra» Hch 1, 8.
Es importante desarrollar una pedagogía de acogida gratuita y desinteresada que pide crear un ambiente de relaciones amigables, donde prevalezca la confianza, la espontaneidad, el deseo de compartir y la aceptación incondicional. Cada uno debe descubrir las "Razones para Resucitar" para que se lleven el compromiso de resucitar en familia.
Bienvenida
¡Bienvenidos! Reunidos durante esta semana, escucharemos y profundizaremos la gran noticia que llenará nuestra vida de alegría y gozo, porque ésta, surge del gran amor que Dios nos tiene al enviarnos a su Hijo Jesucristo. Esta Buena Nueva no es una teoría o una enseñanza, es un acontecimiento, una Persona que está viva: ¡JESÚS! Que ha dado la vida para que tengamos vida y vida en abundancia. Jesús nos ha elegido para estar con Él, ser de Él y formar parte de los suyos, para enviarnos a predicar y participar de su misión. En este primer encuentro, Jesús nos invita a acoger y experimentar en nuestra vida esta Buena Noticia para anunciarla y proclamarla, porque todos tienen derecho a conocerla. Dejémonos encontrar por Jesucristo, para poder descubrir lo que nos pide en los signos de los tiempos, anunciando y haciendo presente con valentía y fuerza su Reino.
Oración: Señor Jesús, Resucitado y presente «en medio de nosotros»: Hoy, en el primer día de encuentro te reconocemos vivo aquí. (Se enciende el cirio pascual) Nos has dado tu paz, el perdón sin reproche ni desprecio. Nos has enseñado tus manos y el costado llagados, Nos has entregado tu Espíritu para «Evangelizar a los pobres, liberar a los oprimidos, abrir los ojos a los ciegos, anunciar el amor gratuito de Dios. Cristo llagado y resucitado: que tu Espíritu nos acerque a los llagados, toquemos sus heridas y te reconozcamos «Señor mío y Dios mío». Al igual que los discípulos se sintieron confortados por Ti y salieron de sus miedos, así nosotros al encontrarnos contigo nos llenemos de tu Espíritu y valientes vayamos a ser tus testigos, anunciando tu Buena Noticia, tu Evangelio. Amén.
(Mt 28, 1-10) «Pasado el sábado, al alba del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a visitar el sepulcro… No teman, digan a mis hermanos que vayan a Galilea y allí me verán». Rescatamos las siguientes frases que nos ayudarán a profundizar en la misión que tenemos al encontrarnos con el Resucitado. ¡Ha resucitado! ¡El crucificado ha resucitado! Esta revelación divina del hecho de la resurrección es el argumento principal de nuestra fe. Las mujeres madrugan. ¿A qué van las mujeres? Palabras del ángel «Vayan…» «Digan…» «Los veré en Galilea. El encargo a las mujeres Vivir como resucitados..
«Déjanos verte y sentirte en nuestra vida»
Gracias por tu vida sembrada en mi vida, Gracias por todo el amor de mis hermanos, Gracias por tu presencia en el pan y el vino; Gracias por la esperanza que siento ahora; Gracias por la certeza de la fe que me invade; Gracias por todo, que es regalo y me habla de Ti.
«Déjanos verte y sentirte en nuestra vida» En este encuentro, quiero también, Jesús mío ofrecerte mi pobre servicio: ¿Te sirven mis manos para tu reino? Aquí están; ábrelas para la caricia y el servicio «Déjanos verte y sentirte en nuestra vida» ¿Te sirve mi boca para tu reino? Yo hablaré; ciérrala para el insulto y la venganza «Déjanos verte y sentirte en nuestra vida». ¿Te sirve mi corazón para tu reino? Cuenta con él; ensánchalo; que acoja a toda persona. «Déjanos verte y sentirte en nuestra vida». ¿Te sirven mis pies para anunciar tu reino? Me pondré en camino; cárgalos de paz, de consuelo, de pan, de dignidad, de compañía, de salud, de alianza sincera. «Déjanos verte y sentirte en nuestra vida» ¿Te sirve mi inteligencia y mi querer para tu reino? No quiero ya pensar ni desear otra cosa. «Déjanos verte y sentirte en nuestra vida». ¿Te sirven mis instintos para tu reino? Están al servicio de tu amor. «Déjanos verte y sentirte en nuestra vida» Ya sé, Señor, que no soy todo lo testigo que podría ser. Jesús resucitado, trabajando mi débil espíritu: quiero ser testigo tuyo, quiero compartir con todos la vida, la alegría, el amor, la esperanza, que cada momento recibo de Ti. Amén
Razones para resucitar
Sólo Dios puede crear, pero nosotros podemos revalorizar lo creado. ¡Aleluya! Sólo Dios puede dar la vida, pero nosotros podemos trasmitirla y defenderla. ¡Aleluya! Sólo Dios puede dar la fe, pero nosotros podemos dar testimonio de ella. ¡Aleluya! Sólo Dios puede infundirnos esperanza, pero nosotros podemos devolverle confianza. ¡Aleluya! Sólo Dios puede dar el amor, pero nosotros podemos demostrárselo a nuestros hermanos. ¡Aleluya! Sólo Dios es plenamente alegre, pero nosotros podemos sonreír. ¡Aleluya! Sólo Dios puede otorgarnos la paz, pero nosotros podemos vivir unidos. ¡Aleluya! Sólo Dios puede dar fortaleza, pero nosotros podemos ser el apoyo y consuelo de muchos. ¡Aleluya! Sólo Dios es el camino, pero nosotros podemos enseñárselo a otros. ¡Aleluya! Sólo Dios es la luz, pero nosotros podemos ser su lámpara. ¡Aleluya! Sólo Dios puede hacer milagros, pero nosotros podemos llevar cinco panes y dos peces. ¡Aleluya! Sólo Dios puede hacer lo imposible pero nosotros podemos hacer todo lo posible. ¡Aleluya! Sólo Dios puede bastarse a si mismo, pero ha preferido necesitarnos a nosotros. ¡Aleluya!
Es importante también buscar esta luz, esta guía que viene de Cristo Camino, Verdad y Vida.


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