El pequeño hijo de los señores Octavio Muñoz y Georgina Morales recibió las aguas benditas que lo liberan del pecado original, en una sencilla pero muy significativa ceremonia que se llevó a cabo en el templo de San Pedro Apóstol en Tepatitlàn. Fungieron como padrinos Sergio de Anda y Berenice Morales.
En el transcurso de la ceremonia el sacerdote Jaime Gutiérrez les habló a los padres y padrinos de la responsabilidad que adquieren con el niño, tanto en la educación como en la salud, después de estas palabras la cabecita del niño fue acercada a la pila bautismal en donde se le roció agua bendita, al mismo tiempo que el sacerdote pronunciaba el nombre de José Octavio.
Al final de la ceremonia se ofreció en una terraza social una convivencia y en donde la familia Muñoz Morales fue muy felicitada.


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