El mal se vence con el bien

Por el padre Miguel Ángel
padre.miguel.angel@hotmail.com

Un monje del Tibet hizo un largo viaje desde las montañas del Himalaya para dar una conferencia a unos novicios, sobre la unidad de la naturaleza con la humanidad y como el macrocosmos está sintetizado en nuestra vida, pues vivimos en un armonioso sistema ecológico donde cada uno tiene una función de acuerdo a su naturaleza.

Caminando por el campo con sus discípulos, el monje descubrió que un alacrán era arrastrado por la corriente del arroyo. Instintivamente y por amor a la vida, el monje lo rescató con su mano, pero el animal instintivamente lo picó. El monje hizo un gesto de dolor y al sacudir su mano el alacrán cayó otra vez en el agua.

El monje volvió a rescatarlo, pero el venenoso animal lo picó de nuevo y al sacudir la mano, el alacrán cayó otra vez en la corriente que sería su tumba.

Los discípulos le preguntaron al monje si no había aprendido la lección e iba a correr el riesgo de ser mordido una vez más.

El maestro respondió:

-Yo estoy actuando de acuerdo a mi naturaleza, que es proteger y salvar todo tipo de vida. El animal está reaccionando de acuerdo a la suya, que es picar.

¿Por qué si él actúa de acuerdo a su naturaleza yo voy a dejar de actuar de acuerdo a la mía?

Si hemos resucitado con Cristo, estamos llamados y capacitados para vivir como hombres y mujeres nuevos, sin depender de las actitudes o respuestas de los demás.

Nosotros tenemos un modelo que imitar: Cristo Jesús y nuestro lema es vencer haciendo el bien.

Señor, cuántas veces he claudicado en mi tarea de hacer el bien y vivir la verdad porque los demás no actúan de la forma que yo esperaba. Incluso, me he justificado en cómo ellos actúan para yo hacer lo mismo, sabiendo que yo, aunque estoy en el mundo, no soy de este mundo.

A veces he tratado de vivir más como vive el mundo, que como un discípulo tuyo, Señor Jesús.

En otras ocasiones he imitado a otros maestros, en vez de ser fiel a mi vocación de discípulo tuyo.

Señor, si los alacranes pican, las mariposas vuelan, el agua fecunda la tierra y las hienas asesinan, yo quiero amar, que para esto fui creado y diseñado por ti.

Es necesario que nos dejemos guiar no por el mal sino por el bien.

Decía un sabio:

“Se atrapan más moscas en una gota de miel que con un barril de vinagre”
No maldigamos la oscuridad, mejor encendamos una luz”.

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