Desgastes




Qué diferencia a los tiempos electorales de antes, donde las campañas comenzaban cuando debían comenzar y no antes, con las famosas prepreprecampañas y sus prepreprecandidatos ya no es así; a los pocos meses de que el alcalde o los diputados tomaron el cargo, ya se habla de que buscarán quién sabe qué otro puesto. Para no ir tan lejos, desde hace casi dos años se sabía que Cecilia González quería ser diputada.
¿Cómo concentrarse en el cargo actual si ya se sueña con otro a futuro? ¿Será como estar comiendo y pensando al mismo tiempo en ir al baño?
Ahora los "pre" se desgreñan son mucho tiempo de anticipación, todavía ni son candidatos y ya se dedican a enlodar a sus compañeros de partido o dependencia pública.
Cuando el partido necesita unidad y sacar un buen candidato, ya salieron varios raspados y lo peor, que ni siquiera buscaban un cargo, sino que no quisieron apoyar a Fulanito o se fueron con Zutanito, lo que enojó a Perenganito. Pero como yo tengo el poder o las influencias, hago que lo corran de su trabajo, pues se supone que puse a gente leal y los traidores no tienen cabida.
Que si el gobernador o el presidente, tienen a su "delfín" y no tienen empacho de ayudarle con recursos públicos, pues me lanzo contra el gobierno, lo descalifico, así como a mi partido, pues apoyan a otro. Si no soy yo el candidato entonces que gane otro partido, no el mío…
Y así. Por su parte, los partidos políticos, sólo andan viendo en cómo burlar las leyes del IFE y hacer que sus candidatos figuren en campaña, que debates, que elecciones internas, que campañas de credencialización, que precampañas "dirigidas a simpatizantes y miembros del partido" y chingaderas así…
Sinceramente, yo sí extraño los tiempos del cedazo y el tapado, que son políticamente incorrectos, pero al menos nos libraban de tantas precampañas de mierda. Cada presidente, gobernador y alcalde elegía a su sucesor y los demás pico de cera y a trabajar arropando al tapado y con suerte y para las siguientes elecciones se tenía más suerte.
Los partidos de oposición, como casi ninguno de sus integrantes tenía un cargo público, ninguno se peleaba por ser el candidato, había que rogarle a alguien o encontrar a alguno muy aventado que de verdad trabajara por el partido. Ahora cualquiera se anima y cree que es el iluminado.
Pero bueno, quedaron atrás esos tiempos y se vino la democracia, pero una democracia chafa, más latosa que efectiva, sin políticos de altura, donde a cualquier pelele lo nombran candidato, sobre todo si trata de un partido chiquillo y pedorro (no es pleonasmo), como el Verde o el PANAL.
En fin, o volvemos al sistema de antes o perfeccionamos nuestra democracia, porque lo que hay ahorita no le gusta a nadie, más que a los políticos, ya que es bonito andar en campaña y seguir recibiendo sueldo. Y más bonito es tener un cargo de director de algo, no hacer nada y un día simplemente se te hincharon los huevos y decidiste irte a apoyar al candidato, para lo cual pediste vacaciones en tu chamba con tu sueldo intacto.

Publicar un comentario

0 Comentarios