Mercado



Tal vez usted vive en una casa rentada; lleva unos meses pagando el alquiler mes con mes de esa vivienda o quizás lleve 10, 15, 20 o más años viviendo ahí, y pagando.
Y no dudemos que haya casos donde el hogar estaba rentado originalmente al padre o al abuelo y con el cambio generacional y los años ahora sea el hijo o el nieto el que siga viviendo en el mismo lugar y pagándole al casero, obviamente.

¿Y si un día el dueño de la casa le dice que la desocupe? Pues se sale de ella, con todo lo que eso conlleva, buscar un nuevo hogar, la pesada chamba de mover y cargar los muebles y los recuerdos que deja con la vieja vivienda. Nada será fácil ni cómodo, pero no hay más remedio que irse a otro lado.

Si en vez de que el casero solicite la casa, ésta simplemente se daña irreparablemente a causa de un fenómeno natural o un incendio, pues igual, hay que irse del inmueble, que ya no es habitable y ni modo de exigirle al dueño de que nos consiga un hogar nuevo.

El mercado Corona de Guadalajara sufrió un incendio que lo dejó inservible y ahora sus comerciantes no tienen a dónde irse y exigen que el ayuntamiento de aquella ciudad les busque otro lugar y las autoridades, con tal de cumplirles, está dispuesta a atropellar a otros, mandando a los locatarios a invadir calles, afear el centro de la ciudad y hacerles competencia desleal a otros comerciantes establecidos.

Casi ningún comerciante de cualquier mercado municipal en México -diría que ninguno, sin el “casi”, pero no me consta- es dueño del local que ocupa, paga una renta, que comúnmente es llamada derecho de piso, mensual al ayuntamiento; legalmente el municipio es dueño del inmueble y el locatario, al no tener nada propio ahí, pocos derechos tiene sobre el lugar.

Es por eso que el ayuntamiento de Guadalajara no debería estar obligado a conseguirles un nuevo lugar a los comerciantes del mercado Corona y si las nuevas plazas perjudican a terceros o trastornan el entorno, pues peor tantito.

Ciertamente hay que apoyar a los comerciantes, que se quedaron sin sus fuentes de trabajo, pero sin abusar de alguien más y tampoco caer en la ilegalidad. Si el gobierno de Guadalajara o de cualquier otro lado pone el mal ejemplo así, al rato todo mundo vamos a exigir a las autoridades que nos busque un nuevo lugar donde vivir o trabajar si de repente nos quedamos sin nada.

El mercado Corona, como la mayoría de los mercados viejos del país, era un lugar poco seguro por la falta de mantenimiento y los riesgos causados por los mismos comerciantes, como poner mercancías y aparatos en exceso dentro de los locales, sobrepasando la capacidad original del inmueble; abusando de las instalaciones de luz y agua, invadiendo los pasillos y otras acciones más que afectaban la comodidad, funcionalidad y seguridad de los mercados.

Si en Tepa le llega a pasar algo al único mercado que hay en la cabecera municipal, el Centenario, ¿qué haría el ayuntamiento con los comerciantes, dejarlos que se pongan en la calle o mandarlos a otro lugar (¿dónde?)?

Toda persona trabajadora merece ser apoyada si cae en desgracia, pero la autoridad tampoco está como para resolverle la vida y menos afectando a otros.

Fugas de agua

No se da abasto Agua y Saneamiento de Tepatitlán con tanta fuga en varios puntos de la ciudad… y eso que no hay mucha agua.

Es sabido que la red de agua potable de la ciudad es ya muy vieja y urge cambiarla para evitar todas estas fugas, el problema es que no hay dinero y renovar toda la trama de tuberías que corren por debajo de las calles, representa una costosa inversión, igual o más elevada que la de la misma obra del acueducto de la presa El Salto.

Pero algo habrá que hacerse, pues va a servir de muy poco el agua que nos traigan de Valle de Guadalupe si mucha de ella se irá al subsuelo o sale a la superficie del pavimento de las calles.

Menuda tarea, cambiar los tubos o mangueras del agua potable implica además cambiar el pavimento de las calles, que en realidad es lo más caro de la ecuación, pero bueno, si la mayoría de las vialidades de la ciudad, ya no sirven tampoco, entonces se puede pensar seriamente en un programa o la gestión de recursos para ir renovando el concreto o asfalto de varias arterias a la vez.

Esto se llevaría varios años y trascendería ayuntamientos, pero es necesario y la actual administración municipal ya ha estado renovando algunas calles, pero no hay un programa en sí para esto.


Sería bueno que alguna autoridad ya vaya diseñando un plan para renovar los pavimentos y redes de agua y que para cuando entren en funcionamiento el acueducto y el acuaférico, ya se lleve algo de ventaja con las calles y no se pierda tanta agua en fugas.

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