Leonardo Mora: Una joven promesa del violín


• Sueña con poder tocar un concierto de Tchaikovsky

• Fue finalista en concurso nacional, pero va por más




Tepatitlán, Jal.- ¿Qué hacía usted a los 13 años? Leonardo Mora participó en un concurso nacional de violín y ganó el tercer lugar tocando la pieza Meditación de Thais, de Jules Massenet, siendo el menor de los concursantes en su categoría. Ahora busca participar en un concurso internacional pero ni en Tepatitlán ni el Gobierno del Estado tienen programas para apoyar a músicos jóvenes de alto nivel.

Este joven alteño proviene de una familia de músicos en donde el género clásico ha sido un sonido habitual en el hogar. Leonardo Mora explica cómo inició en el violín desde los tres años: "Empecé escuchando a mis papás, desde que nací siempre fue escuchar música. El violinista Julio Saldaña, un amigo de mis padres, me inculcó tocar este instrumento.  Fue mi primer maestro y me dio mi primer violín cuando yo tenía casi tres años".

Leonardo ha tenido varios maestros a lo largo de su vida y todos han destacado su potencial y lo han catalogado como "promesa", pero radicar en Tepatitlán. en donde no hay una institución de educación musical de alto nivel ni un círculo cultural, ha causado que sus estudios de violín sean interrumpidos por largos periodos.

"Seguí mucho tiempo con Julio Saldaña", relata Leonardo, "hasta los 7 años, pero él vivía en Puebla, no lo podía ver mucho y mi avance fue muy lento". A los siete años dejó el violín.

Pero la vocación no permite que se quede dormida. Tres años después, a los 10, Leonardo retomó el violín con una nueva profesora. "Empecé de cero con métodos básicos pero duró muy poco tiempo. Volvimos a contactar con Julio Saldaña, decidió que podía tomar clases vía Skype, pero lo veía poco, él no tenía tiempo. No avancé mucho". Finalmente, gracias a un contacto con una amiga de la familia, los padres de Leonardo conocieron al violinista David Capilla, hermano del también músico Erasmo Capilla. "Con él retomé el violín en serio, con la técnica bien fija, él vio que mi hermana (Camila, ahora de ocho años) y yo teníamos mucho potencial y como a él se le dificultaba vernos porque vive en Xalapa, nos contactó con un alumno suyo de Guadalajara, Ramón Lemus. Con él llevo año y medio y hemos avanzado muchísimo."

El avance fue tal, que Leonardo pudo entrar en noviembre de 2014 al segundo concurso nacional de violín "Tomás Ruiz Ovalle" organizado por la Universidad de Zacatecas. "En mi categoría -cuenta Leonardo- en la primera etapa hubo inicialmente 20 concursantes, asistieron 14 y cinco pasaron a la final, y de esos, cuatro ganaron un lugar, gané el tercer lugar empatado con un muchacho de 15 años de Monterrey, yo era el más chico".

Leonardo ganó el tercer lugar con el Concierto de Kabalevski y una pieza del violinista Higinio Ruvalcaba, originario de Yahualica, un nombre importante en la historia de la familia Mora "Creo que hay parentesco entre su familia y la nuestra", dice orgulloso el joven músico.

Sin apoyo para músicos "de alto rendimiento"

A pesar del talento, las cosas no han sido fáciles para Leonardo y su hermana menor Camila, que también inició el camino de la música y muestra mucho potencial en el violín. Su padre, Roberto Mora, explica que ha buscado apoyo
de autoridades tanto económico como para abrirse espacios en donde los muchachos toquen ante el público, pero ha habido poca respuesta: "intenté que se presentaran en localidades, en San José de Gracia, Mezcala, Capilla de Guadalupe donde hay mucha tradición musical y no les ha interesado".

Aunque los padres de Leonardo y Camila son músicos y han podido dedicarse y vivir de su pasión, Roberto Mora cree que sus hijos pueden llegar mucho más alto: "Nadie es profeta en su tierra. Con lo de las ceremonias religiosas (cantando con un pequeño ensamble músico-coral) nos ha ido bien, podemos vivir de eso, pero estos niños están para mucho más que sólo tocar misa. Leonardo es de los mejores violinistas de México, no creo que haya otro niño de 13 años en México tocando como él". 

Roberto opina que las autoridades municipales deberían impulsar la cultura y en especial la música tanto como el deporte: "El plan es preparar a Leonardo para concursos internacionales. Por ejemplo, hay un concurso en Estados Unidos en noviembre, pero se necesita apoyo. Así como hay planes para deportistas de alto rendimiento, no hay para músicos de alto rendimiento. No hay una tradición cultural y menos de violín, pero hay mucho talento. Lo veo en las orquestas de Esperanza Azteca (proyecto en el que Roberto Mora comenzará a trabajar con pequeños de escasos recursos). Hay niños que están destacando. Es igual de importante un muchacho que toca violín a este nivel que un atleta".

Mientras continúa la educación musical de Leonardo y Camila y sus padres buscan el apoyo para hacerlos llegar lejos, el joven Leonardo disfruta el violín como pocos: "Una de las piezas que más disfruto es Meditación de Thais, de Massenet, también Danza Gitana de Higinio Ruvalcaba,tiene mucha energía, y el Concierto de Kabalevski. En este momento estoy estudiando un concierto de Haydn, ya casi puedo decir que está completo, pero mi meta es el Concierto en Re Mayor de Tchaikovsky para violín".

Sin embargo, no todo es música clásica en la vida de Leonardo: "Me gustan mucho los soundtracks, música de películas". ¿Y si no fuera músico? "Además de la música me interesa mucho la ciencia, si no fuera músico, de grande me gustaría ser físico de partículas".

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