Celebrando la vida, celebrando la fe

+ Valores y amistad en torno al sacerdocio

Por Oscar Maldonado Villalpando

Nuestro mundo vive cambios vertiginosos. Cambios que se dan en tiempo real por los distintos países, cambios que trastocan. A. 34. Cambios que afectan todos los ámbitos de la vida social, impactando la cultura, la economía, la política, las ciencias, la educación, el deporte, las artes y también, la religión. A. 35. Esto ha traído una crisis sin sentido. A. 37.

Ante estas realidades que opacan nuestra visión de la realidad y su futuro, es importante rescatar los valores que aporta la misma tradición popular de nuestros pueblos. Su historia no es tiempo perdido. Por ello mismo la celebración que se llevó a cabo en el templo de Santa María Magdalena, en Lomas de Polanco, al sur de Guadalajara, abona grandemente a esta valoración de la vida y de la vocación sacerdotal. Se conmemoró el 33 aniversario de la ordenación del señor cura don J. Guadalupe Dueñas, el día precisó fue el 6 de junio de 2009 a la una de la tarde.

Una participación muy destacada fue de los exalumnos del seminario de esta generación 1961 y más amigos, así como el pueblo católico de esta parroquia donde ejerce su ministerio el festejado. Muy organizada y devotamente se realizó la celebración, con su coro de gala y demás complementos. El celebrante elevó su proclamación llena de gratitud por los dones de Dios en el sacerdocio, agradeció la presencia de quienes fueron sus compañeros algunos años de la vida del seminario y también a sus feligreses.

Seguidamente en el salón parroquial del teatro se llevó a cabo el banquete de este aniversario. Muchos fieles, el salón adornado con globos, los compañeros tomaron sus mesas y pasaron deliciosos momentos disfrutando las distintas viandas, tacos dorados, tacos, de nopales, mole y, sobre todo riquísimas carnitas de la mejor tradición jalisciense.

Al fin se partió el pastel con motivo sacerdotal, la foto con los hermanos. Esto fue motivo de hacer un recuerdo muy sensible. De la familia Dueñas estaban por 1961 en adelante, dos hermanos Guadalupe y Jesús. Al andar del tiempo, unos años después, Jesús y otros compañeros sufrieron un tremendo accidente que, le privó de la vida, también se han ido otras hermanas. Pero los hermanos que restan participaron con toda alegría en el festejo. También hubo foto para los compañeros de seminario que profesan gran estima al padre Dueñas. Ellos no olvidan las bromas, los sobrenombres. Esta fue una celebración muy significativa que no deja de iluminar esta situación, en algunos aspectos, opaca y gris que estamos viviendo, pero que debe ser revitalizada con valores cristianos.

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