Por Ana
Paula de la Torre Díaz
El
representante del consejo coordinador empresarial a nivel nacional Jorge
Dávila, ejemplificó en esta semana que la industria ilegal genera seis
veces más recursos anuales que la actividad turística (13 mil millones de
dólares).
Mientras
que en 2006 se decomisaron por lo menos 43.6 millones de productos
"piratas". En 2008 se registró el récord de 77.3 millones, después,
en 2009, cayó el número de aseguramientos, con 59.5 millones de
productos. En 2011, el decomiso bajó a 15.3 millones, según la PGR..
La
piratería es un asunto que está completamente vetado, está prohibido como
práctica, pero yendo más allá del cliché, si pensamos en esa cifra
especulatoria de los 13 mil millones de dólares que genera la industria ilegal
en México al año ( tomando en cuenta que industria ilegal también es venta de
drogas, o contrabando de armas o hasta de personas.). Si lo pensamos, llendo
solamente a la industria de venta de productos pirata, ¿en manos de quién se
queda ese dinero?
Generalmente
los productos pirata se hacen en base a imitaciones de firmas millonarias,
porque de hecho es una garantía de que el producto será reconocido por los
compradores. El posicionamiento de algunas marcas a nivel internacional y la
cantidad de dinero que manejan para publicidad y mercadeo hace que estas
aunque no sean monopólicas legalmente, sí lo son en la realidad, ya que
las firmas más famosas del mundo por la coyuntura en la que crecieron (la
masificación de los medios en la última mitad del siglo XX), les permitió que
se convirtieran en celebridades por sí mismas, productos
"celebridades". La fama de los mismos no permite que fácilmente un
producto nuevo pueda ser posicionado de la misma manera.
El asunto
para un diálogo real internacional sobre la piratería implica rehuir a los
clichés y además aceptar públicamente algo que culturalmente puede ser dañino.
El hecho de que la propiedad intelectual no es tan valiosa, aunque sí lo es, y
debiera ser siempre. Sin embargo, si la discusión sobre legalizar la piratería
fuera realmente objetiva y no estuviera necesariamente ligada con delitos mucho
más dañinos como grupos dedicados también a otras actividades como renta de
armas o trata de personas, la piratería en realidad puede ser vista como una
forma de redistribución de la riqueza. Que de hecho lo es, de una manera
ilegal.
Y es que
el hecho de comprar un producto de marca reconocida, así sea, de música, cine,
lujo, ropa, perfumes, el que sea, implica que uno compra la calidad y el prestigio
de este. Difícilmente una persona que compra un producto original en específico
compraría el producto pirata, ya que en su decisión de consumo este
contempló el costo monetario de comprar el prestigio y calidad.
Una
persona que compra un producto pirata en realidad tampoco compraría el producto
original a menos que este se pareciera en precio y accesibilidad. En sí, la
piratería es una forma muchas veces de acercamiento del arte a la gente,
hablando de música y cine, dando accesibilidad a persona que no
comprarían el producto original. La piratería es una forma de redistribuir la
riqueza que causa la "fama" y la homogenización de la cultura en el
mundo por la globalización. Es una forma de compartir, esa forma de mundo en la
que el éxito de uno solo puede globalizarse increíblemente. De cualquier forma
las grandes firmas, o los autores intelectuales en mi opinión siguen
ganando lo que ganarían de no existir la piratería, ya que son diferentes
mercados.
0 Comentarios