Para este memorable día, fueron invitados como padrinos los señores Eugenio García y Altagracia Barba, abuelitos del niño, quienes felices asistieron a la ceremonia y se comprometieron a velar por la salud y la educación del pequeño, minutos después, la cabecita del niño fue acercada a la pila del bautismo y al recibir el agua bendita, el sacerdote pronunció el nombre de Ricardo.
Minutos más tarde, una gran cantidad de amigos y familiares de los festejados se reunieron en una terraza, donde se ofreció un ameno convivio y los abuelos y padres de Ricardito fueron muy felicitados.


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