Como padrinos fungieron los señores Tony Amézquita y Leticia Becerra, quienes gustosos aceptaron la responsabilidad de apadrinar al niño y durante la ceremonia el presbítero Jesús Hernández Ruvalcaba les habló a los padres y padrinos de la responsabilidad que adquieren con el festejado, tanto en la educación como en la salud, sobre todo los padrinos que en el supuesto caso de ser necesario, deberán hacerse responsables del niño, cosa que aceptaron con gusto.
Al final de estas palabras, la cabecita del pequeño fue acercada a la pila del bautismo que al rociarle el agua bendita, el padre pronunció el nombre de Alejandro.
Al final de la ceremonia, la familia Rodríguez Bravo y sus invitados se trasladaron a la terraza de Anda en donde se ofreció un excelente banquete que fue degustado por cada uno de los invitados, corriendo el ambiente musical a cargo de un muy buen cuarteto que deleitó a todos con sus bellas canciones.


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