Mano dura
Nada es lo que parece, dicen los espías de la CIA. ¿Será...?. Una foto que publicó Reforma la semana pasada me puso a pensar que tal vez tengan razón.
Se veía en la foto a dos hombres, uno grandote con una chamarra de piel café, con cara de enojado y al parecer manoteando, con aspecto de hacendado rico y autoritario, parecía estarle dando instrucciones o regañando al otro hombre, un chaparrito de lentes muy bien vestido de traje azul y corbata, con un lapicero en la mano izquierda y la otra con el puño semicerrado, quien miraba fijamente a su interlocutor (hacia arriba porque el otro era muy alto) y parecía recibir disciplinadamente la instrucción o el regaño. Daba la impresión de que el primero era el patrón, el dueño de la hacienda o de la empresa, y que el otro era algo así como su contador, su administrador o gerente.
Uno era Vicente Fox Quesada y el otro Felipe Calderón Hinojosa, presidentes de México saliente y entrante, quienes presidieron en Los Pinos una reunión del llamado Gabinete de Orden y Respeto, donde evaluaron -decía el pie de foto- la situación de la inseguridad pública en el país. Encima de la foto había un encabezado que decía "Garantiza Calderón tener orden público", y encima de éste: "Rechaza que el Estado capitule de su responsabilidad", y abajo: "Señala la prioridad de salvaguardar integridad y bienes de los ciudadanos".
"El Estado -decía el segundo párrafo de la nota- no puede capitular de su responsabilidad y deber con el orden público. Por eso jamás renunciaré a mi deber de cumplir y hacer cumplir la ley, con la fuerza del estado de derecho". y Más abajo, en otro párrafo: "La primera obligación del Estado es, precisamente, brindar esa garantía de seguridad, más que cualquier otra, más que las actividades que tienen que ver con el entorno social y económico, la primera tarea del Estado es la del orden, la de la seguridad y la de la ley".
Y más tarde, en Cancún -según la misma nota- Felipe Calderón dijo ante un grupo de empresarios de radio y trelevisión que: "Voy a encabezar un gobierno de mano firme que, trabajando con la sociedad en su conjunto, pueda devolver a los ciudadanos la tranquilidad, y a las empresas la certidumbre".
Me pareció, por lo tanto, que más que "evaluar" en general "la situación de inseguridad pública en el país", de lo que hablaron fue de Oaxaca.
Lo dijo Calderón el miércoles de la semana pasada, se publicó el jueves, y al día siguiente, viernes, estalló una ola de violencia en la capital oaxaqueña con varias balaceras incluidas, en las que murieron tres personas (más una señora porque el vehículo en que viajaba enferma no pudo pasar las barricadas de la APPO y murió en el trayecto por falta de atención médica), más un número indeterminado de heridos. Al día siguiente, sábado, el presidente Fox ordenó por fin el desplazamiento de la Policía Federal Preventiva a la ciudad capital de aquel estado sureño.
Si hacía falta que Felipe Calderón le dijera eso a Vicente Fox, que el Estado no puede capitular de su responsabilidad y deber con el orden público; y que la primera obligación del Estado es, precisamente, brindar esa garantía de seguridad y que la primera tarea es la del orden, la seguridad y la de la ley; entonces tienen razón los gringos de la CIA, nada es lo que parece, por lo menos no en la foto de Reforma, el que regañaba al grandote era el chaparrito y no al revés.
Aunque en la intervención de la Policía Federal Preventiva tuvo qué ver también -y probablemente más que el posible reclamo de Calderón a Fox, la presión de la embajada norteamericana luego de la muerte de un reportero gringo-, si así fuera, si se dio este reclamo por parte del presidente electo, esto indicaría que el chaparrito de lentes tuvo que intervenir para exigir que se actuara ya en Oaxaca, es decir, que está tomando ya las riendas del gobierno federal porque no quiere que le hereden ese conflicto y es preferible que haga crisis ahora, como está ocurriendo ya, pase lo que pase.
Si el enérgico es en realidad el que en la foto parece ser el administrador del hacendado, le espera a México un gobierno muy diferente al que hemos tenido durante los últimos seis años. Lo que además le daría la razón a mi amigo Fernando, quien asegura que entre más grandotes más maricones.
Y le hará falta a Calderón esa energía a partir del primero de diciembre, porque el presidente Fox ya vio que de nada o de muy poco sirvió mandar a la fuerza federal a Oaxaca, y ya dijo incluso que le va a dejar esa bronca a su sucesor.
Pero bueno, todo eso tiene una importancia relativa, lo verdaderamente importante en estos momentos -según la televisiión y un montón de estaciones de radio que todo el día hablan del asunto-, es que hay una señora, cantante o actriz de la que no recuerdo su nombre, que está embarazada de Luis Miguel.



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