Calaveras

Emilio González Márquez

Emilio estaba dispuesto
a joder más a los pobres,
pensaba en un nuevo impuesto
para enseñar así el cobre.

Pero se le apareció la parca
y le dijo en un segundo:
Mira gober tú y tus placas
se me van pal otro mundo.

Porque no te voy a dar
gusto en semejante cosa,
¿cómo le vas a cambiar
las placa a mi carroza?

No valieran sus protestas,
se fue ya el gobernador;
ya está con Dimas y Gestas
este alteño cobrador.

Miguel Franco Barba

Miguel Franco despachaba
donde ha despachado siempre,
aunque ni se la esperaba
que lo hicieran presidente.

Se encontró con puras broncas,
con gritos y sombrerazos,
mas la muerte con voz ronca
le ordenó ir a sus brazos.

Oiga usted ¿por qué me lleva
si apenas voy empezando?
de la silla no me mueva
o qué... ¿estoy mal gobernando?

No sólo te llevo a ti
-retó la muerte a que atine-,
también se me van de aquí
los pinches Pérez Martinez.

Lupita González, Nuestra Belleza Jalisco

Lupita creía ganar
participando en Miss Mundo,
pero se fue a concursar
a Nuestra Belleza Inframundo

La muerte se la llevó
porque la habían "denunciado"
la Jones ni se enteró
que se la habían pirateado.

Protestó un poco Lupita
porque no se quería ir,
decía que era muy bonita
para tan pronto morir.

No importa -dijo la flaca-
será eterna tu grandeza
porque aunque mueras chamaca
serás siempre Nuestra Belleza.

Juan Carlos Castellanos

Y ahí va el cortejo fúnebre
del Juan Carlos diputado,
en una tarde muy lúgubre
el gordito se ha pelado.

Coordinaba a los del PRI
este año en el Congreso
pero ahora dice RIP,
seguro cambió de hueso.

Nadie se lo esperaba,
todo ocurrió de un madrazo
se murió mientras peleaba
que no se diera el placazo.

Ya no pudo terminar
toda la chamba pendiente,
se pusieron a llorar
sus amigos y dolientes.

Y claro también sus clientes
porque en Almacenes Tepa
le fiaba a todas las gentes
menos a mí ¿por qué? sepa...

Por Luis Gutiérrez Medrano

Lupe Gómez

Pos ya te llegó la hora
le dijo la muerte a Lupe,
por un mitotero supe
que acabas con fauna y flora.

Y tengo aquí entre mis notas
algo que causa pavor:
De las cándidas huilotas
es un vil depredador.

Tienes la costumbre insana
de ir con tus amigotes
a comidas y borlotes,
seis veces a la semana.

En esos gastos no ahorra,
se ha vuelto terco y tozudo
y se requema un menudo
como de vaca machorra.

Se sabe, la mera neta
por andar de cacería
gasta mil pesos al día
en tiros pa´ su escopeta.

Y aunque esto me sonroje
dicen que un vecino oyó
decir su mujer: Escoge
o pos tu escopeta o yo.

Y con la cara morada
de puritito coraje,
¿Saben qué hizo el muy maje?
¡Pos se largó a la tirada.

Hoy descansa en el panteón,
su epitafio dice así:
Sabed todos que morí
por parrandero y glotón.

Beto Camarena

Murió Beto Camarena,
aquí les doy la primicia
de esta trágica noticia
que a todos causa gran pena.

Beto pasó a mejor vida
y fue causa de su entierro
una trágica mordida,
no de tránsito, ¡De perro!

Murió por extraña vía
pues el mismo se jactaba
de que perro que veía
mismo perro que mataba.

Sé que no me lo creerás,
pero él mismo me lo dijo,
que ese perro el muy canijo
le mordió las dos de atrás.

Me dio mucho en qué pensar
no lo dudo, pero advierto
que por sí o por no sea cierto,
yo lo voy a investigar.

Beto fue con un doctor
a que lo fuera a curar,
como lo quiso auscultar,
el le dijo: No señor

Recéteme por favor
sin que las nachas me vea,
porque aunque usted no lo crea
¡Uno tiene su pudor!

Y terminaron sus males
según mi pobre opinar,
por no dejarse tocar
sus mordidas nacionales.

Porque a causa de su pena
y de su falso pudor
le cayó mortal gangrena
¡Hágame usted el favor!

Mariano de la Torre

Se lo llevó la fregada
a este amigo de buen barro
que amaba el deporte charro
estando en una charreada.
Eran diez de la mañana
cuando al buen charro aludido
lo vi un tanto distraído
al echarse una mangana.

Por la suerte o qué se yo,
o fue del destino el sello
pues resulta que en su cuello
la reata se le enredó.

Antes de morir Mariano
lanzó un grito lastimero
con el aliento postrero
¡Pero con la reata en la mano!

En su tumba para honrar
su memoria, cosa en boga,
le pusieron una soga
y una silla de montar.

Guillermo Peña

La muerte no hace la pala
y pela a todos parejo
y se llevó a un joven viejo
que era oriundo de Mezcala.

No sé si me causa risa
o si me causa dolor
pues de Tepa este señor
suspiraba por su visa.

Pues ya sabrán que este ingrato
criador de toros de raza,
en Tepa tenía su casa
mas no era de Tepa nato.

Fue muerte de pesadilla
arreglaba un viejo Ford
falla el gato, y el tractor
lo dejó como estampilla.

Por el peso casi ahogado
un suspiro salió
“hediondo” y por otro lado.

Fue un hombre de buena cepa
y su lucha no fue en vano
fue citizen, ciudadano
post mortem nombrado en Tepa.

Gustavo González Godina

Pues se le apagó la luz
y canchó la muerte indina
a quien fue G. G. Godina
en Córdoba, Veracruz.

Era mi gran amigazo
y de él puedo afirmar
que jamás quiso aceptar
ni siquiera un chayotazo.

Descansa en paz buen Gustavo
periodista de los buenos,
pues yo sé que al fin y al cabo
allá pronto nos veremos.

Paco Gallegos

A muerto Francisco o Pancho
Paco de polvos y lodos
como los puercos de rancho:
Muy del agrado de todos.

Me han de preguntar: Pues bueno,
¿Por qué le tienes inquina?
Pos su pluma, mas que indina
que era purito veneno.

Fue un tal sabe que Gutiérrez
que lo mandó al otro lado
por escribir que las erres
eran erres de agarrado.

¿Qué soy agarrado yo?
dijo el fulano ofendido,
¿Sabes con quién te has metido?
¡La chingada te llevó!

Dijo esto y a la vez
detallar no tiene caso
que le sorraja un plomazo.
Paco azotó como res.

José Jiménez

¿Cuál José han aludido
qué dicen que clavó el pico?
¿El de Mezcala el jodido
o acaso jimar el rico?

Es una noticia mala,
espero que sea un infundio
que murió el del latifundio
que está llegando a Mezcala.

¿Cómo es que perdió la vida?
¿Y por qué su defunción?
-Exceso en la tragazón
y otro tanto en la bebida.

(Moraleja y colofón)
Todo exceso es algo tonto
si tomas tanto, muy pronto
vas a parar en el panteón.

El Ing. Rosendo González

Dicen que entregó los piales,
alzó los tenis, murió
hizo mutis, petardeó
el ingeniero González.

La muerte canija indina
allá por el cono sur
lo sorprendió en Argentina
cuando gozaba de un tour.

Algo en su cuerpo falló
Unos dicen que fue el píloro
eso de plano yo ignórolo,
de esas cosas no sé yo.

Según por lo que se ve
eso es indudable y cierto
de que está muerto y bien muerto
porque ya no va al café.

Cayetano y su grupo

También la muerte llegó
furiosa guadaña en mano
a casa de Cayetano
y a todos se despachó.

¿Murieron hijos y esposa?
un curioso preguntó.
-¡Ninguno, qué extraña cosa!
los que iban al dominó.

Entregó el alma al creador
el culto e inteligente
que quiso ser presidente:
¡Cándido con su candor!

Marchando de mala gana
porque iba al agujero
dio al mundo su adiós postrero
Beto González Arana.

Pues a mí no me convence
seas sub secre de salud,
es un honor sin virtud,
le dijo la muerte a Uvence

Siempre con justicia obro
y hago las cosas muy bien,
si te receto, te cobro,
y cáite con diez de a cien.

Es la verdad, es la neta,
la muerte se lo advirtió
si le extendió su receta
ergo: Se lo recetó.

En el grupo hay un vacío
muy difícil de llenar
y nos da por preguntar:
¿Quién lo llenará Dios mío?

También tronó cual petardo
como ustedes ya sabrán
otro del grupo, Gerardo
de allá de Ciudad Guzmán.

Y por el mismo camino
calzando las mismas botas
marcharon Chuy el “Bigotes”
Miguel Barba y el “Chimino”

Fue un gran olvido de plano,
se le chispoteó a la muerte
que el ilustre Cayetano
tuviera la misma suerte.

Le dijo: A morir lo mando
aunque griten y aunque bramen
porque sé que en un examen
dicen que estaba copiando.

Ojo, observad y ved
la muerte bien se expresaba
puesto que siempre le hablaba
a Cayetano de Usted.

-A esto lo llamo cinismo
canija vil de mal fario
¿Ignoras que soy notario
y doy clases de civismo?

Al culpar tenga cuidado
¿Qué no sabe su merced
yo volteaba a la pared
y no para el otro lado?

No soy así de nación
ha de saber que un galeno
que a lo mejor no era bueno
me hizo mal la operación.

Pues mira, será el sereno
muy bien argumentarás,
pero que te vas, te vas,
para tu mula, ¡Mi freno!

Y Cayetano se fue
cuando estaba agonizando
dicen que iba murmurando:
¡Les juro que no copié!

Otros que van al café
La huesuda también fue
toda furiosa y con saña
con su filosa guadaña
a dos mesas del café.

Y que a matarlos empieza
y según lo que se vio
la huesuda no dejó
a títere con cabeza,

se llevó gente a lo menso,
ahí encontraron su fin
Lupe Vázquez y Lorenzo
y a Florentino Martín.

Y quiero hacerles notar
que poco antes de morir
Chepe Jiménez “Jimar”
de miedo empezó a gemir.

Y de Lorenzo se oyó
un extraño gorgoreo
y dijo según yo creo:
Chiquen go, si, chiquen go.

Lo que dijo, lo sospechjo,
mi traducción es forzada:
El piquete va derecho,
ya me cargo la Chi…flada

Muriendo, y casi inane
Ireneo decía: ¡Mis gallos!
Florentino: ¡Mis caballos!
Y Lupe: ¡Que mi Atlas gane!

Yo me quedé cavilando
¿Por qué esos pensamientos
en sus últimos momentos?
¡Debieron de estar rezando!

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