+ Alud sobre río ocasiona el desplazamiento del caudal
+ Helicópteros brindan apoyo en la comunidad Juan de Grijalva
Alejandro Suverza
El Universal
OSTUACÁN, Chis.— Una enorme ola sepultó al menos medio centenar de viviendas de la comunidad Juan de Grijalva, en el municipio de Ostuacán. El oleaje se generó luego del deslizamiento de un cerro sobre el río Grijalva. El poblado, asentado en las márgenes del afluente, quedó bajo rocas y lodo.
De acuerdo con un reporte preliminar de autoridades locales de Protección Civil, 16 personas están desaparecidas. Sin embargo, los pobladores hablan de 70 desaparecidos, luego de que 80 sobrevivientes de los 150 habitantes están ya en albergues.
Incluso aseguran haber visto a varios de sus vecinos morir, entre ellos al agente municipal Abimael Navarro y su esposa Rosa Huecho, quienes presumiblemente se ahogaron.
A la comunidad, cercana a la presa Peñitas —que después de los días de lluvia rebasó su nivel máximo—, sólo se puede llegar en lancha o helicóptero. El presidente municipal, Tomás Hernández, dijo que por el estruendo se pensó que la presa se había desbordado. Por lo menos calculan que el derrumbe es de más de un kilómetro de largo. “Es algo inexplicable: Todavía no podemos dar el dato de cuántos fallecidos hay”, dijo.
Arcadio Jiménez Escobar, habitante de un poblado cercano a Juan de Grijalva, dijo que el derrumbe ocurrió a las 20:00 horas del domingo. Y que a la 01:30 del lunes Ignacio Altunar, agente municipal de otra comunidad llamada El Triunfo, confirmó que el poblado había desaparecido. “Entonces, los que no habían corrido para refugiarse en las zonas altas acudieron al lugar para intentar salvar a los sobrevivientes”, relató.


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