Los pintores

Por Juan Flores García

Tepa ha sido cuna de grandes pintores, artistas del pincel y de la brocha que han dejado magníficas obras. Para los pintores de brocha gorda, preparar la pintura usando aquellos aceites y colores, era un laborioso quehacer. Se utilizaba en los interiores de todas las casas en las que les encomendaban el trabajo, en los zaguanes, corredores, recámaras y canceles, enrejados y puertas.

En aquellos lejanos años, los maestros pintores utilizaban como base el aceite de linaza. De aquel aceite que se producía en el molino del señor don J. Loreto Navarro, padre de don Alberto, que siguió el negocio y además agregó la fábrica de hielo, enfriadora y productos lácteos. Este negocio establecido en la calle Porfirio Díaz que llamamos "La Hielera", es manejado actualmente por nuestro buen amigo Fito Navarro quien heredó la fama de su señor padre, así como de su abuelo.

Entre los grandes pintores de brocha, se encuentra el maestro don Pablo Rayas, el maestro don Victorino de la Torre, don Nemorio y el maestro don Francisco Muñoz, que fue quien pintó los murales del antiguo cine alteño y que fue por muchos años decorador en el Teatro Degollado de Guadalajara.

Con motivo de la Feria Tepa Abril del año 1989, se rindió homenaje a un gran pintor, el señor José Inés Casillas Fernández, hombre de gran talento, al igual que al querido amigo Victoriano González "Tanito", que tantas obras maestras ha presentado, de retratos realizados por su diestra mano, en exposiciones tanto en nuestra ciudad como fuera de ella.

Gran arte expresa en su obra el maestro J. Guadalupe Ríos Córdoba, sus cuadros han adquirido gran prestigio. Para orgullo de esta tierra tan querida, la entrada nada menos que de la Casa de la Cultura, se puede admirar ese gran mural en el que expresó su talento. Así tenemos para rato con los jóvenes pintores, para que sus diestras manos propaguen con su arte la cultura.

No podemos olvidar los grandes rotulistas que también realizaron obras pictóricas. El rotulista de estilo único José Mateo Flores García, mi hermano, q.e.p.d.; don Antonio de Luna, con muchos años ya de radicar en nuestra ciudad.

Pinturas, murales, retratos, toda belleza plasmada por el pincel y la brocha, ejecutados con la imaginación y la alegría del corazón. Cuelga en la pared de la casa el retrato del ser amado, de aquel que ya se fue o el que está presente. O la imagen del señor Crucificado o el de la Madre de Dios, Así los pintores del pasado, como en el presente, nos dan testimonio de su arte, hablando de ellos y admirando sus obras, los imaginamos con el pincel y la paleta en la mano dando esas pinceladas en el lienzo o encaramadas en la escalera o el andamio pintando las paredes con brocha.

Los pintores desaparecidos de aquellos tiempos, son motivo de grato recuerdo, porque hicieron del pasado su presente. Los jóvenes pintores con técnicas modernas, ejecutan con destreza y disciplina sus obras magistrales. Son el presente del futuro. Los que gozan hoy de fama y reconocimiento, serán mañana los sujetos del recuerdo. Así, el hijo, o los hijos o sobrinos de aquel honorable Pablo Rayas. Así como de "Tanito" sus hijas Adriana y Genoveva y las sobrinas, Bertha Alicia y Yolanda, gozan del prestigio logrado por ellos y dado en herencia junto con sus conocimientos.

Los pintores del tiempo que se fue, guardan en su mente el recuerdo de sus pinturas y a los que algún día ayudamos a cargar aquella escalera de madera y los veíamos en lo alto, ejecutando su trabajo, nos regocijaba la idea de ocupar su lugar y desarrollar su oficio. Recuerdo también, que en tres despachos de carne de res, en los locales del desaparecido Mercado Centenario, en lo alto de la pared de cada uno de ellos, había una pintura. En el de don Valentín Martín, un paisaje, en el cual un hombre plantaba un pequeño árbol, a la vez que decía a un compañero que estaba a su lado: "Cómo ves, ¿prenderá?" y el amigo contestaba: ¡A ver si prende! En el despacho que tantos años manejó don Enésimo Orozco, y que trabajan actualmente sus nietos Carlos y Gerardo, había pintados a los cuatro lados y arriba, una serie de toros y un torero haciendo faena y en el despacho de Chano Tostado, uno titulado "La casa del Pueblo", pintado por don Pablo Rayas, todos esto ya desaparecido, porque así fue Tepa en el tiempo.

Publicar un comentario

0 Comentarios