El sueño de López Obrador, sus fanáticos
y de los del 132 está hecho realidad en Argentina y posiblemente también en
Venezuela, Ecuador y El Salvador, pero como sólo conozco el primero de los países
mencionados, en los otros tres no me consta si dicho sueño se ha cumplido o no.
La cosa es que, hace varios meses, el
gobierno izquierdista de Argentina, quiso hacer lo que en México se le ha dado
por llamar "democratización de los medios" y le exigió a un
conglomerado llamado Grupo Clarín, que se deshiciera de varias de sus unidades
informativas, bajo el argumento de que cuando una empresa concentra bajo su
mando varias entidades de información, se corre el riesgo de que la misma se
distorsione y se use para lo contrario, o sea para desinformar o atacar al
mismo gobierno.
Clarín se amparó y logró que el gobierno
argentino no lo obligara a desprenderse de varios de sus medios de información.
Pero la presidenta Cristina Fernández volvió a atacar y logró revertir el fallo
en diciembre de 2012, por lo que la empresa deberá acatar ahora sí lo que le
ordenó la autoridad.
Ignoro en qué habrá parado este asunto,
pues, como dice el "perro" Bermúdez: 'esto no se acaba hasta que se
acaba' y me parece que al asunto le queda cuerda para rato.
Y andando en Argentina, a donde me vine
unos días a pasar el fin de año y el inicio del nuevo, ya totalmente olvidado
del asunto, vi en una barda cerca de una central de autobuses, una pinta que
decía: "Clarín(,) con la democracia no se jode".
O sea, algún fanático del gobierno
populista de Cristina y convencidísimo que la democratización de los medios
debe ser ejercida ni más ni menos que por la justa e imparcial autoridad, fue
el que seguramente decidió escribir sobre una pared que no es de su propiedad,
la frase ya descrita.
Eso era el sueño de AMLO, quitarle los
medios a sus dueños o mínimo normar sus contenidos y líneas editoriales. Eso
era también lo que anhela el 132, pues según ellos, los medios informativos los
ignoraron y minimizaron y si la gente se enteró de ellos no fue gracias a los
periódicos ni los noticieros, sino al twitter y al facebook (y en una de esas
también al whatsapp) jajajaja.
Es sabido, por lo menos entre los que
andan metidos en el medio de los medios, que las señales libres de radio y
televisión son propiedad pública y que por lo tanto ningún medio es dueña de
ellas, tan sólo disfrutan de la concesión que les otorgó el gobierno federal y
que por lo tanto son susceptibles de que algún día sean revocadas.
Algún día el gobierno podría quitarle las
concesiones a Televisa y TV Azteca y quedarnos sin canal 2, 4, 5, 7 y 13, pero
hasta ahí.
Se olvidan el señor López, sus
seguidores, los del 132 y el que escribió aquello de que no se jode con la
democracia, que la gran mayoría de medios fueron hechos sobre plataformas
privadas: páginas web, periódicos y revistas impresos y canales de televisión
de cable o satelitales y que cualquiera puede fundar, comprar y operar tantos
como le sean posibles, sin que ningún gobierno pueda intervenir, a menos claro,
que sea un presidente populista y de izquierda que quiera aparentar ser
demócrata y le dé por mangonear sobre entidades privadas.
Y para que tomen nota los que apoyan y
quisieran ser como el Peje y los que no, en Argentina, el gobierno explota a
los ricos con altísimos impuestos para darles vivienda y comida a los pobres o
a los que no tienen trabajo y no permite que sus ciudadanos compren los dólares
que quieran, pues tienen primero que demostrar la procedencia lícita del dinero
usado para comprar dicha moneda, lo cual no es fácil.



0 Comentarios