+ Por qué no les pasa mejor a los malditos
+ Más víctimas inocentes de la corrupción
Por Fabiola González Ontiveros
Hermosillo está de luto. En realidad todo México está sorprendido y triste por el incendio en la guardería de dicha ciudad.
No me explico cómo es que le pueden ocurrir este tipo de cosas a gente inocente que tiene todos los deseos de vivir, o como en el caso de estos niños que siempre creen que va a haber un mañana para todos...
En cambio todos los que no merecen vivir, como los asesinos, narcos, violadores, secuestradores y toda esa escoria, andan tan tranquilos caminando por las calles. ¿Por qué no les suceden a ellos estos “accidentes”?, ¿por qué por puro milagro no se mueren todos y dejan de hacer daño a los demás? ¿Cómo pueden pasarse 5 horas disparándose como en Durango, o 3 como en Acapulco, tratando de matarse unos a otros? nomás porque entre los mismos mafiosos no se llevan bien o porque la policía lucha contra los malos de la única forma que se puede, a tiros. De verdad cómo no logran matarse entre ellos, o la policía derrotar a los delincuentes...
¿Por qué las cosas malas le pasan a la gente buena? Esos niños no hicieron nada malo, nada como para aplicar el dicho de que todo se paga en esta vida, ¿ellos qué mal hacen?
¿Y ahí quién tuvo la culpa al final de cuentas? si ya dijeron que el incendio empezó por un corto circuito, un accidente que pudo haber pasado en cualquier lado. Las maestras no detectaron el humo a tiempo y se enteraron de que se estaba quemando todo demasiado tarde, también ya dijeron que fue un lugar improvisado a tal grado de compartir un muro con una bodega.
Si el lugar no cumplía con los requisitos necesarios, entonces el problema empieza desde que se autorizó que se usara ese espacio para guardería.
Si se supone que hay inspecciones para aprobar que todo esté en orden, dentro de ese todo la seguridad de quienes van a estar ahí en el changarro también cuenta, o sea que ahí obviamente también entra la corrupción. Es lógico que el lugar no estaba adecuado para la función de guardería.
Imagínese usted que no puede faltar al trabajo porque de ahí come, y tampoco son ricos como para que generalmente la esposa sea la que se quede en la casa, y tampoco tiene a ningún familiar que pueda cuidar a los niños porque todos están ocupados; por fuerza se verá obligado a dejar al bebé en una guardería porque aún no tiene edad para ir a la escuela.
En las escuelas es diferente porque ya en la primaria los alumnos entienden con una simple orden que en una situación de emergencia hay que salir corriendo, pero en una guardería con niños chiquitos, que todavía no comprenden bien las cosas… en una emergencia pasa esto.
¡44 muertos! sin deberla ni temerla, y otros 43 heridos hospitalizados entre Sonora, Guadalajara y Sacramento, California.
Había varias señoras que desconsoladas decían que por qué había pasado eso si ya iban a recoger a sus hijos, estaban a punto de hacerlo. Es cuando aparece el hubiera, “si hubiera llegado 5 minutos antes nada hubiera pasado…”
No existe dinero o consuelo que les regrese sus hijos a todas estas personas, siempre va a quedar un hueco. Ahora hay muchos angelitos más en el cielo, y a las familias que perdieron a alguien en ese incendio les deseo fuerza y espero que el tiempo pronto cure en lo posible su dolor.
Qué porquería que pasen estas cosas. Insisto, cómo no se desvía un poquito todo lo malo a quienes de verdad lo merecen y dejan a los demás vivir en paz. Pero así es la vida.


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