Por Luis Fernando Torres Martín
Los tres grandes males del país son económicos, de seguridad y de corrupción. Estos tres problemas están interrelacionados, pero también cada uno tiene dinámicas propias, si bien es cierto que la falta de trabajo; los trabajos mal pagados y la explotación de los trabajadores son elementos que hacen se incremente la inseguridad, es también cierto, que otros factores influyen en la inseguridad y que no tienen que ver solo con aspectos económicos, por ejemplo los índices de impunidad incrementan la inseguridad.
Estos tres problemas son percibidos por la sociedad como las grandes calamidades, en seguridad el problema se encuentran en el límite, se han ido agudizando en los último años y el último acto de hartazgo se dejó ver en las manifestaciones de este 20 de noviembre, millones de familias de todo el país piden se esclarezca el caso de los jóvenes desaparecidos en Guerrero. La credibilidad de la Presidencia se encuentra por los suelos, el rompecabezas que pretende mostrar el gobierno no tiene sentido para los padres de los jóvenes y es una versión inverosímil para miles de mexicanos.
Las consecuencias de lo ocurrido con los normalistas tendrá repercusiones en el mediano y largo plazo, por mencionar un ejemplo, la sociedad con este acontecimiento tendrá más desconfianza de la policía, por lo mismo muchos mexicanos dejaran de denunciar -cabe mencionar que en México se denuncia poco- al dejar de denunciar se abrirá aún más la brecha de la impunidad, por lo cual muchos delitos dejaran de perseguirse, lo que a su vez incrementará los índices de inseguridad, es decir se generó un circulo vicioso.
El grave problema económico también es un problema añejo, por lo menos treinta años lleva encubándose, treinta años sin crecimiento, treinta años de estancamiento del salario, treinta años de aumento de precios, treinta años de crisis económica, desde las políticas neoliberales de los ochentas, hasta los gobierno panistas que las profundizaron, en este rubro también la situación se encuentra al límite, los gobiernos del PRI y PAN con apoyo de sus legisladores aprobaron el aumento del combustible, entre ellos el diésel facto que afecto a millones de familias, pues al subir éste afectó el precio del transporte público y afecto al sector campesino del país.
A estos dos problemas hay que agregar la corrupción, con la llegada del PRI al gobierno federal la percepción sobre corrupción se incrementó, las personas consideran que ahora hay más corrupción. Esto lo sabe muy bien el Presidente el cual todos los lunes recibe un resumen de las encuestas que manda hacer la presidencia, es por eso, que en estos días se le ve molesto, es por eso que salió su esposa a desmentir la información y a anunciar que se desharía de la mansión que tiene.
Sin embargo el daño ya está hecho, la respuesta de la presidencia vino 10 días después de que se diera a conocer la noticia, aunque televisa busco ocultar la noticia, ésta se dio a conocer por los pocos medios independientes y logro traspasar las fronteras con lo cual se volvió un escándalo internacional, ahora el presidente y televisa están buscando salir de la crisis.
Esta minoría de gobernantes y empresarios corruptos esta llegando a su fin, están asfixiando al país, tienen detenida la economía por los intereses de grupo, no siguen ni siquiera los principios básicos del liberalismo, son cómplices de la explotación en el campo, minas y la industria, tienen el control de los medios de comunicación casi sin excepción, sin embargo están enfrentando a una sociedad cada vez más despierta, cada vez más organizada, que tienen nuevos medio alternativos de comunicación. El cambio se dará, por medios pacíficos, democráticos, sin embargo debemos estar alertas ante los políticos que están buscando seguir en la nómina cambiando de partido, como está sucediendo en estos momentos con los políticos del PAN.
*Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública


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