Primero que nada, se brindó con tequila, se ofrecieron exquisitos antojitos mexicanos y se ofrecieron sabrosos postres, sin faltar la tradicional jericalla e incluso hubo hasta un castillo inflable, ya que una gran cantidad de niños se dieron cita, claro que cada uno de ellos acompañados de sus padres.
Solo faltó la piñata, pero lo excelente de todo esto fue el convivio y la alegría que reinó en toda la noche, al final, felicitaron a Ismael y le desearon que siempre este lleno de salud y siga con el mismo éxito en su carrera profesional.


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