Tenemos enorme potencial cultural

Panorama de Arandas

Por Rubén Arias Barajas

Vaya para Ustedes el saludo semanal de costumbre.

Hay en verdad, como encabezo la nota, un enorme potencial cultural y diverso en la comunidad arandense que hace falta explotar en los momentos actuales.
Baste recordar al “sembrador de la cultura” en Arandas, el inolvidable párroco don Justino Ramos, que, venido del Sur de Jalisco, estuvo durante bastantes años viviendo en esta cabecera municipal a cargo de la Parroquia de Santa María de Guadalupe por allá por la década de los 50s y que su cultura, preparación, visión y buena voluntad, le indujeron a traer inclusive de la ciudad de Guadalajara y otros lugares, a maestros de diversas actividades artísticas para que enseñaran a los locales tales conocimientos y descubrieran sus talentos.
Fue así que la pintura, la poesía, la música, la literatura y otras actividades más, fueron permeando en el gusto de los arandenses, que como esponjas absorbieron dichos conocimientos y se dio en aquella época el florecimiento de las actividades culturales como nunca antes.
El teatro, por ejemplo, fue una actividad fomentada y que encajó perfecto en el gusto de la comunidad y a fines de los 50s y hasta cerca de los 70s, había 2 cuadros dramáticos que presentaban, intercalándose claro, sus obras de teatro en el escenario que existe todavía en el Colegio La Salle dirigidos por la inolvidable Amparito un tiempo, por Catalina Hernández Rivera y Rogelio González Lozano en diversas etapas.
Era tanto el éxito, que se montaban las obras y se trabajaba siempre con teatro lleno. Inclusive, se salía de gira a las poblaciones vecinas a llevarlas y en ocasiones hasta en la ciudad de Guadalajara, de mucho mérito para aquellos tiempos.
Surgieron pues buenos músicos, escritores, pintores y actores que se entregaban con pasión y disciplina a interpretar su arte gracias al mecenas que fue don Justino Ramos, pero a la muerte de esta inolvidable persona, empezó la decadencia.
La llegada de los medios de comunicación y otro tipo de actividades de entretenimiento así como la falta de continuidad, fueron relegando a las artísticas y se fue yendo al olvido paulatinamente el gusto.
Si acaso, hubo un resurgimiento en la época en que se regresó a radicar a Arandas el inolvidable don José Guadalupe Guzmán Barba, fundador de Televisión Alteña, quien a veces de su propio bolsillo, llegó a pagar los gastos para traer a la Filarmónica de Jalisco, a grupos corales de San Luis Potosí y a orquestas de cámara, que hicieron las delicias por allá por los 90s de muchos de los que nos gusta la música y el teatro.
Pero ha faltado el impulso y el apoyo económico de los diversos presidentes municipales que ha tenido Arandas en las últimas 3 décadas para que pongan a cargo a personas que conozcan y amen estas actividades artísticas, cuyo gusto de la gente estoy seguro está latente ahí,  esperando solamente que alguien remueva y recuerde el prestigio que tenía Arandas, para que brote y florezca como sería necesario y agradable.
Sabemos que los presupuestos de los municipios no alcanzan más que para las mas elementales necesidades, pero aún así, por el bien de la juventud y los adultos, se ofrezcan éste tipo de espectáculos que hacen tanto bien a la sociedad, porque es entretenimiento sano y agradable.
Ni siquiera se necesitan grandes cantidades. Con imaginación, comunicación y deseos, se pueden hacer intercambios con los municipios vecinos y se puede conseguir con la Secretaría de Cultura, con la de Turismo y con la propia Universidad de Guadalajara, eventos de buen nivel que enriquezcan la cultura de los arandenses, escenarios los hay y apropiados, así que ojalá que la voluntad eche a andar éste aspecto elemental para el ser humano bien nacido.


Nos leeremos en la próxima entrega.

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