Hablar de lo conveniente o de lo pertinente; esa es la cuestión…
Las estrategias de comunicación juegan un papel importante entre la gente del poder.
Saber decir qué, en el medio adecuado, en el momento preciso, le da ventajas a quienes buscan seguir en la posición de privilegio.
El empresario busca campañas atractivas para posicionar sus marcas.
El político intenta hacer discursos que ganen adeptos.
Cada uno en su trinchera se acompaña de una buena estrategia de comunicación. La publicidad no basta. El spot no es suficiente. El boletín tampoco.
Esta semana tuvimos tres excelentes temas para los comunicólogos: Las entrevistas de Peña Nieto en la tele nacional; los spots de la Fuerza Unica Jalisco y la balacera madrugadora en Tepatitlán.
Cada quien en su ámbito, los políticos buscaron decir “sus verdades”; si la gente les cree o no, es otro tema. Aunque si los políticos quieren mantenerse donde están debieran considerar lo que se dice de ellos, aunque no sean “sus verdades”.
Peña Nieto se acerca a su segundo informe de gobierno con una estrategia comunicacional, tipo diálogo, se pone de pechito para que le pregunten, aunque algunos cuestionamientos no le gustan o algunas entrevistadoras se pierdan con la hermosura del mandatario.
En Jalisco, la nueva policía es, a base de publicidad, lo mejor que nos puede pasar. No importa la falta de oportunidades laborales, ni los robos a casa habitación ni la escasa obra pública. Lo extraordinario es ese equipo robusto de hombres de negro, armados hasta los dientes, que son “la fuerza de Jalisco”.
En Tepa, la estrategia del avestruz volvió a imperar en las primeras horas del jueves, tras los nuevos acontecimientos violentos, donde hubo armas, sangre, autos de gran cilindraje y… silencio.
Las autoridades optaron por hacer oídos sordos, argumentando que estaban en proceso las averiguaciones, y prefirieron aclarar que no había muerto, antes de explicar, dar pormenores de qué fue lo que pasó.
Claro que ante la falta de información verídica de los hechos, no faltaron las versiones extraoficiales, que incluso incomodaron a algunos funcionarios. En Tepa volvió a fallar la estrategia de comunicación, de diálogo, para lanzar mensaje de cordura.
En los tres casos, en las tres esferas; la importancia de la comunicación es fundamental. No se trata de hacer monólogos, de crear historias. En política, en la acción de atender al pueblo, lo de menos es la palabra, lo que importa es el mensaje…



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